Uribe promotor del NO y ¿del No-Heterosexual?

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Parece que el NO persigue al senador Álvaro Uribe Vélez, lo vimos en la campaña por el llamado plebiscito para la paz del año 2016 y en su reciente pronunciamiento en las redes sociales, respecto del apoyo de la “población no heterosexual” a la campaña de Iván Duque y Martha Lucia Ramírez, el cual desató en el país una nueva confrontación, entre simpatizantes del senador y contradictores y miembros de la comunidad LGBTI. Lo anterior me generó la inquietud sobre el origen de este término, el cual brevemente detallaré a continuación.

Debo manifestar, que de acuerdo con la entrevista realizada al líder social Carlos Andrés Aragon en Blue Radio el día 01 de junio de 2018, quien es el vocero de esta población artífice de la misiva que posteriormente fue comunicada por el senador Uribe en su red social Facebook, la expresión “no-heterosexual” fue acuñada por ellos mismos, pues “en el encuentro había personas pansexuales, antisexuales, alosexuales y sapiosexuales”, quienes no se identificaban con las siglas LGBTI, por lo que buscamos, dijo el líder social; “una terminología donde todos cupiéramos, como no heterosexuales. Era mejor decir así que expresar que habíamos gays, lesbianas, homosexuales, travestis, transformistas, pansexuales, entre otros”.

Además, el señor Aragon precisa que este término “fue un acuerdo entre nosotros, algo muy aparte a Uribe. Es más, para él fue totalmente nuevo el término no heterosexual”, por lo que me pregunto, sí para el senador Uribe esta expresión fue nueva ¿también lo fue para la mayoría de Colombianos? ¿En especial para aquellos que se sintieron indignados con este término? Parece que sí, por lo que trataré de ubicar este término en un contexto histórico.

De conformidad con Patrick Dilley en su obra titulada “Queer Man on Campus: A History of Non-heterosexual College Men, 1945-2000”, la expresión “no-heterosexual” surgió como una orientación sexual alternativa, la cual tuvo su clasificación más temprana en la década de 1940 en estudiantes norteamericanos y continuó sorprendentemente hasta la década de 1980.

En esta última década, exactamente en el año 1979, señalan los investigadores Vargas Trujillo, Sandra Villalobos ,Giustina Trevisi, Felipe González y Paula García pertenecientes a la Línea de Investigación en Salud Sexual y Reproductiva del Grupo Familia y Sexualidad de la Universidad de los Andes año 2002[1], se desarrolló el primer modelo de construcción de la orientación sexual no heterosexual, el cual se conforma de seis (6) etapas las cuales culminan en la aceptación de la orientación no hetero.

Según Carlos F. Cáceres, Víctor A. Talavera y Rafael Mazín de la Revista Peruana “Medicina Experimental y Salud Pública”[2], con la eliminación de las orientaciones no heterosexuales de la lista de patologías mentales por parte de la Asociación de Psiquiatras Americana en 1973, se permitió, al menos en el plano formal, la incorporación de los ciudadanos con orientaciones no heterosexuales e identidades de género alternativas, a la sociedad.

En estas últimas décadas 1940-1980 aproximadamente, se puedo observar, como así lo considera Travis K. Svensson[3], que en norte América el movimiento “no-heterosexual”, especialmente universitario, hizo frente a la concepción de que estas orientaciones eran “pecado” o “un desorden psicológico”, por lo que consideró, que el término “no heterosexual” fue una acción afirmativa que permitió en palabras de el citado autor, la creación de fondos económicos para la afirmación gay para jóvenes no heterosexuales en la mayoría de áreas metropolitanas más grandes de EE.UU. y por consiguiente, en muchos campus universitarios existieron recursos para estudiantes no heterosexuales que se ocupaban de la identidad sexual y asuntos afines.

Así las cosas, la expresión “no-heterosexual” es un término que investigadores y académicos de la teoría de género han utilizado para identificar diferentes tendencias “sexuales” que distan de la heterosexual, cuyo origen data al menos desde los años 1940. De ahí, que el mismo no puede ser acuñado al senador Uribe, pues este lo utiliza aproximadamente 80 años después de su creación y a petición de una comunidad en especial.

Considero importante agregar, que le expresión “no-heterosexual” actualmente es utilizado en los estudios de género para clasificar las diferentes identidades sexuales que han surgido, entre las cuales, como lo manifestó el vocero Carlos Andrés Aragon están los pansexuales, antisexuales, alosexuales y sapiosexuales, entre otros. Esta proliferación de identidades sexuales, puede deberse a la promoción del “principio de citabilidad” introducido por Butler, el cual consiste en una construcción subjetiva a partir de la manera en que uno se nombra.

El experto independiente de la ONU en Orientación Sexual e Identidad de Género Vitit Muntarbhorn quien dimitió de esta organización el 8 de septiembre de 2017, manifestó que existen al menos 112 géneros distintos, entre los que se encuentran diferentes identidades sexuales como; Hombre, Mujer, bigénero, andrógino, femme, los Gender Bender, Genderqueer, No op, Transpersona, Tercer sexo, Género fluido, etc.

Evidentemente, la expresión “no heterosexual” permite abreviar 110 géneros, por lo que no es un término peyorativo, incluso el blog Gay OrgulloLgbt.co lo define como una orientación sexual de atracción romántica como sexual parecida al Queer pero sin implicaciones políticas. Blaise Astra Parker afirmó en el Journal of Sex Research de mayo de 2004, que la expresión “no-heterosexual” permite la coherencia en las investigaciones de género y, por lo tanto, podríamos considerarla como una frase incluyente.

De modo que, el senador Uribe no es promotor del “no-heterosexual”, pues hizo alusión a este término propio de los estudios de género, el cual no es ofensivo y mucho menos discriminatorio, sin embargo, en la actual contienda electoral por la Presidencia de la República, esta expresión es usada por los detractores del senador y de la campaña de Duque Presidente, para generar una propaganda negativa, con miras a restarle simpatizantes a la misma.

Caso particular de la Doctora Claudia López ex candidata vicepresidencial, quien poco después de conocer el comunicado del senador Uribe, manifestó que “eso no se llama población ‘no heterosexual’ (…) en Colombia hay una población de orientación sexual diversa: Lgbti. Cada letra indica un tipo de población, no hay que tratar de estigmatizarlas…”. Esta consideración, con todo respeto resulta infundada, pues estas siglas no recogen el total de los 110 tipos de géneros existentes según la ONU diferentes a masculino y femenino, y desconoce el antecedente histórico del término, por lo que claramente no es una frase estigmatizadora, sino por el contrario, según la doctrina del género, incluyente.

Así pues, si a usted le disgustó la expresión “no-heterosexual” no debe culpar al senador Uribe, debe direccionar su disgusto a los estudios de género quienes acuñaron este término en sus teorías de orientación sexual y alternativas de género.

Para finalizar, debo aclarar que en el presente artículo abordé muy brevemente el estudio del término “no-heterosexual” de manera descriptiva, desde la perspectiva de algunos teóricos del Género, lo que no significa que este de acuerdo o no con este término o con la teoría del genero y sus principios como el de citabilidad e identidad sexual, pues sobre ello no tomo postura en mí columna.


[1] Investigación titulada: Variables Psicosociales Asociadas con el Grado de Aceptación de la Orientación Sexual no Heterosexual. Universidad de los Andes Departamento de Psicología.

[2] Revista Peruana de Medina Experimental y salud Pública: Diversidad sexual, salud y ciudadanía. Ver: Rev. perú. med. exp. salud publica vol.30 no.4 Lima oct./dic. 2013

[3] Ver obra: A Bioethical Analysis of Sexual Reorientation Interventions: The Ethics of Conversion Therapy

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Abogado de la Universidad del Tolima, especialista en Derecho Administrativo y candidato a Magister en Derecho Público de la Universidad Santo Tomás en convenio con la Universidad de Konstanz de Alemania.

1 comment

  1. Felipe 6 junio, 2018 at 09:12 Responder

    Que bueno que se nombre la entrevista de Blu radio donde Elizabeth Castillo deja en claro que este asunto va mas allá de la simple enunciación del sujeto. La cortina de humo que se pretendió usar con una lucha reivindicativa de terceros es algo deplorable.

    Y peor aun es que un colectivo (que según este articulo no deberían tener finalidad política pero según su accionar si lo tienen) que se nombre asi mismo como representante de muchas diversidades deje de lado puntos claves en la lucha que muchos activistas han logrado por muchos años como para que de la nada se regale y se esfume en el oportunismo político.

    Puede que Uribe no creara la palabra, pero es un personaje lo suficientemente sagaz para saber las implicaciones que tiene el lenguaje y la potencia que implica en la sociedad. Así como para el los desplazados son migrantes internos y los falsos positivos no eran buenos muchachos. Asimismo quienes no la hemos jugado por la lucha de la igualdad ahora somos una negación. No enunciar las cosas como son hace que se difuminen.

    Por ultimo es muy peligroso ver como en ese discurso el candidato Uribe deja claro que sobre el reconocimiento de derechos y la garantía de los mismos pesa la objeción de conciencia, es decir sin muchas garantías nos quedamos.

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