¿UN FERIADO SOCIALISTA O CAPITALISTA?

0
77

En este día quiero referirme, no a lo que acontece adrede, sino a uno de sus magnos reproches sobre tales posturas.

Quizás a todos alguna vez nos han querido explicar el por qué gozamos de tales “derechos” y cuestionamos a quienes nos lo han “obsequiado”- o si estamos en otra posición- nos han cuestionado el por qué usamos un producto del libre mercado si estamos en contra de tal sistema.

La disputa no tiene que ver con los servicios (mal llamados derechos, pues nadie tiene la obligación de trabajar por y para otros, excepto en relaciones parentales, y ni así) u objetos sino con las razones.

-En Defensa de la Izquierda:

Es válida su crítica a la persona de derecha si goza de esos servicios sin chistar.

Debiera decir: “Disculpen empleadores, pero no obtendré tales beneficios a cambio cuando de motu propio no desean pagarme, ya que yo jamás intercambié con ustedes servicios extra para recibir esa remuneración a cambio”.

Mas eh aquí el dilema: no puede presumirse que la persona aceptó esos servicios a menos que el acto de gozar sea perfectamente voluntario de su parte. Es más bien una medida impuesta sobre ella, que una elegida. Por el contrario, debe ser considerado que, sin que su consentimiento haya sido solicitado, una persona se encuentra rodeada por un Estado al que no puede resistirse, un Estado al que la obliga a pagar dinero y renunciar a muchos de sus derechos naturales, bajo pena de castigos. Ella ve, también, que otras personas ejercen esta tiranía sobre ella por miedo de la ley como pistola y el slogan ” por su propio bien”. Su caso es análogo a aquel de una persona que ha sido forzada a pelear, en donde ella debe matar a otros o ser asesinada. Porque para salvar su propia vida, una persona toma la vida de sus oponentes, no se puede inferir que la pelea haya sido de su elección. ¿Se debe inferir que ella participó en la disputa voluntariamente, que ella puso todos sus derechos naturales en juego contra aquellos, para ganar o perder por el mero poder de los números? Por el contrario, se debe considerar que en una exigencia a la que ella ha sido obligada por los demás y en la que no se ofrecen otros medios de autodefensa, ella, por necesidad, usó el único medio que le quedó, pues nadie obra contra sí mismo sin razón.

-En Defensa de la Derecha:

Todas esas conquistas que se arrogan como propios la izquierda, precisamente, fueron creados por algún empresario capitalista. Verbigracia- fue Henry Ford, en 1826, que creó la jornada laboral de 8 hs, un “salario digno” que no era otra cosa que un aumento de sueldo a sus empleados en detrimento de la competencia. 40 hs semanales y por añadidura, los días de descanso, entre otras.

Lo hizo por voluntad propia, no coaccionado por la ley, movido por el deseo de darles un premio a sus mejores empleados o captar mejores obreros de otras empresas, tales premios mejoran la producción y ese es el fin y contraprestación que a cambio recibía Ford por darlos o como cualquier otro empleador. Pues la dos partes ganan.

Hoy esos premios, bajo el nombre de “derechos laborales”, son la extorsión legal que permite el Estado, de los empleados a empleadores. Pasando de premio al mérito a símbolo de abuso legal.

Las vacaciones son cobrarle al empleador por los días que no trabajamos, es decir, que no le damos nada a cambio de la paga que recibimos. El aguinaldo es cobrarle al empleador por trabajar 13 meses en el año, cuando el año tiene 12, es decir, inmorales, obligado el empledor a entregar dinero al empleado a cambio de nada porque -caso contrario- le harán juicio y perderá mucho mas dinero que la que  pierde por la extorsión estipulada por ley. En cuanto al último “beneficio”, la jubilación, es en realidad un perjuicio, tanto para el empleador como para el empleado, ya que el dinero que entregan ambos al Estado obligados por ley previsional, es dinero tirado a la basura por parte del empleador, ya que nuevamente tiene que pagar sin recibir a cambio una prestación (pagarle una mensualidad vitalicia a un anciano que ya no trabaja para él), y también es un perjuicio para el empleado, quien cobra mucho menos de lo que le correspondería de acuerdo a lo que él mismo aportó. Si la ley previsional no fuera obligatoria, y el monto mensual que le obligan al empleado entregar para su fondo de pensión, lo pusiera en un plazo fijo, al momento de jubilarse, cobraría hasta que se muera una cifra sustancialmente mayor a las migajas que -obligado por la ley-, no le queda mas opción que cobrar. Es decir, la jubilación es tanto una estafa para el empleador como para el empleado.

Y por último una pregunta, si el empleador es el primer caballo que tira del carro para que un emprendimiento funcione ¿Por qué solo felicitamos al empleado por este día? Es para pensar, no para discutir.

 

 

 

ojeda.97.mariano@gmail.com | Web | + posts

Estudiante de Derecho y Economía.
Argentino.

Leave a reply

Ir a la barra de herramientas