Bernal Mauricio enero 11, 2019

[ A+ ] /[ A- ]

Carl Menger es el padre fundador de la Escuela Austríaca de Economía, cuyos pilares metodológicos fundamentales son el individualismo metodológico y el subjetivismo. A partir de los cuales se erigen las distintas teorías económicas que desde Carl Menger y posteriores generaciones de autores austríacos fueron desarrollando posteriormente. El propósito de este artículo es exponer lo sustancial de la obra Principios de Economía Política.

Los temas esencialmente más importantes de la obra son:

  • La definición de “bien”
  • La Teoría del Valor
  • Teoría del Intercambio
  • Teoría del Precio
  • Definición de Valor de Uso y Valor de Intercambio
  • Teoría del Dinero

La definición de “bien”

todo bien (económico) satisface una necesidad humana antes insatisfecha cuando no se tiene la posesión del mismo. Si, por ejemplo, tengo sed (necesidad insatisfecha), un vaso con agua (bien) me sirve para aplacar mi sed (necesidad insatisfecha). Se trata, pues, de una relación causal entre la necesidad humana y su satisfacción mediante el uso del bien en cuestión, y la satisfacción de nuestras necesidades (comida, vestido, distracción) es central puesto que mejoran el bienestar humano y por tanto, merecen su estudio.

El pan, el queso o el vino son bienes de primer orden (o bienes de consumo) ya que satisfacen las necesidades humanas de forma inmediata; por otro lado, también existen bienes como la harina, el agua, la sal, el horno para cocer el pan las fuerzas laborales para producir el pan, son bienes de segundo orden (o factores productivos) ya que satisfacen las necesidades humanas de forma mediata; esto puede extenderse también a bienes de tercer, cuarto, quinto orden, dependiendo del proceso que conlleve producir determinado bien de primer orden. Lo que los diferencia es que, mientras unos (los bienes de consumo) tienen una relación causal más cercana con la satisfacción de nuestras necesidades que otros (factores productivos).

Puesto que la cantidad de bienes a nuestra disposición son escasos respecto a nuestras necesidades, el autor define economía como la actividad humana encargada de utilizar las cantidades de bienes de consumo y medios de producción de una manera objetiva y racional, para satisfacer las diferentes necesidades de los agentes económicos de la mejor manera posible. Y dado que los bienes son escasos respecto de nuestras necesidades, la mejor forma para combatir dicha escasez, es incrementando la productividad, y esto se logra con una mayor división de trabajo y capitalizando a la sociedad (es decir, ahorrando e invirtiendo en un marco que no limite los emprendimientos empresariales en sus distintas escalas).

La Teoría del Valor

Un bien puede ser útil pero no tener valor, en tal caso se trata de un bien no económico, puesto que no necesitamos poseer de ciertas cantidades para la satisfacción de nuestras necesidades, pero un bien económico, además de ser útil, tiene un determinado valor para nosotros puesto que, sin la posesión del mismo, no podríamos satisfacer alguna necesidad. Por ejemplo, el aire nos es útil pues satisface nuestra necesidad de respirar pero no tiene valor para nosotros pues no necesitamos, por ejemplo, poseerlo para satisfacer nuestra necesidad de respirar ya que éste se encuentra en cantidades ilimitadas, pero distinto es el caso de una unidad de pan, pues además de sernos útil para aplacar el hambre, tenemos que poseerlo (intercambiarlo por algún bien que produzcamos) para satisfacer nuestra necesidad del hambre y, por tanto, tiene un determinado valor para nosotros. En palabras de Menger:

El valor de los bienes se fundamenta en relación de los bienes con nuestras necesidades, no en los bienes mismos. Según varíen las circunstancias, puede modificarse también, aparecer o desaparecer el valor. […] Un bien tiene valor para nosotros si disponiendo del mismo podemos satisfacer unas necesidades que, sin dicha disposición, no quedarían cubiertas.

Luego, también podemos darnos cuenta de que el valor no se encuentra intrínsecamente presente en las cosas (tierra, metales preciosos, fuerza de trabajo) sino más bien dependen de los agentes económicos según qué necesidades quiera satisfacer, es decir, el valor no es objetivo, es subjetivo; estas necesidades que el agente económico quiera satisfacer, pueden ordenarse de las más importantes (necesidad de alimentación y vestido básicamente) a las menos (necesidades de distracción, cultura, etc.)

Al momento de valorar la utilidad de un bien (utilidad marginal), su valor será el de la necesidad menos importante de las necesidades que asegura ese bien. Por ejemplo, si contamos con cuatro sacos de trigo, el destino del primero será para nuestro alimento, el segundo para siembra, el tercero para alimentar a los animales y el cuarto para intercambiarlo por otros bienes que nos resulten más valiosos que nuestro último saco de trigo. Ahora bien, si en un incendio uno de nuestros sacos de trigo se quema, nuestro último saco de trigo ya no será el de habríamos destinado al intercambio, sino que su valor será el que usemos para alimentar a los animales.

Teoría del Intercambio

Condiciones para el intercambio económico:

  • Un sujeto económico debe poseer unas determinadas cantidades bienes que para él tienen menos valor que otras cantidades de bienes de que dispone otro sujeto económico, mientras que este segundo mantiene, respecto de su valoración de los bienes que pose, una relación opuesta a la del primero;
  • Ambos sujetos económicos deben tener conocimiento de su respectiva situación, y
  • Ambos deben tener capacidad suficiente para convertir en realidad el intercambio de bienes.

El límite del intercambio se alcanza cuando ya ninguno de los dos contratantes posee cantidades de bienes que tengan para cada uno de ellos menor valor que una cantidad de bienes poseídos por la otra parte

Teoría del Precio

Los precios son cantidades de bienes que aparecen en el intercambio, y éstos, a su vez, se determinan por el deseo de los hombres de satisfacer de la mejor manera posible sus necesidades, de mejorar su situación económica.

No existe la igualdad en el intercambio, ya que si un bien tiene el mismo valor que otro no habrá intercambio entre dichos bienes, ahora bien, para que exista el intercambio, el bien que yo intercambie tiene que valer menos respecto del que deseo intercambiar, pues no tendría sentido si el bien que quiero tiene el mismo valor o un menor valor que el bien que tengo para intercambiar. Los límites para el intercambio tienen que verse desde el punto de vista de la oferta como el de la demanda. Por ejemplo: si el agente A valora sus 100 granos de celemines en 40 cántaros de vino del agente B, no intercambiará los 40 cántaros por menos de 100 celemines (ya que no tendría sentido intercambiar 100 granos de celemines por 40 cántaros de vino si para el agente A valen lo mismo). Por tanto, si el poseedor de los 40 cántaros de vino, no aceptase menos de 100 celemines, no habrá intercambio. Pero imaginemos que existe un agente C para el cual sus 40 cántaros de valen 80 celemines; en ese caso, los límites dentro de los cuales se puede dar el intercambio deberán ser superiores a 80 celemines y menores a 100, puesto que A (demanda), daría menos de 100 celemines y B (oferta), pedirían más de 80 celemines (porque los 40 cántaros de vino que posee valen 80 celemines).

Definición de Valor de Uso y Valor de Intercambio

El valor de uso es la significación que adquieren para nosotros los bienes que nos aseguran de una manera directa la satisfacción de necesidades en unas circunstancias en las que, si no dispusiéramos de estos bienes, no podríamos satisfacerlas. El valor de intercambio es la significación que adquieren para nosotros aquellos bienes cuya posesión nos garantiza el mismo resultado bajo las mismas circunstancias, pero de forma indirecta.

Teoría del Dinero

En El Origen del Dinero (1892) trata el fenómeno social del dinero:

Existe un fenómeno que desde hace mucho tiempo y de manera muy peculiar ha atraído la atención de los filósofos sociales y de los economistas prácticos; se   trata del hecho de que ciertas mercancías (que en las civilizaciones desarrolladas adoptaron la forma de piezas acuñadas de oro y plata, junto con documentos que, con posterioridad, representaron a esas monedas) se convirtieron en medios de   cambio universalmente aceptables. Es evidente, aun para la inteligencia más común,   que la mercancía debe ser entregada por su propietario a cambio de otra que le será de mayor utilidad. Pero el hecho de que cada hombre económico, en cualquier país,   acepte cambiar sus bienes por pequeños discos metálicos aparentemente carentes de utilidad como tales, o por documentos que los representen, es un procedimiento tan opuesto al curso normal de los acontecimientos que no puede parecernos sorprendente que hasta un pensador tan distinguido como Savigny lo encuentre claramente «misterioso».

El uso del dinero permitió resolver los problemas del trueque, esto es: la doble coincidencia, el problema temporal y el espacial. Se superó el problema del trueque (intercambio directo) al intercambiar el bien ofrecido ya no de forma directa con otro bien demandado sino de manera indirecta, es decir, intercambiando primero el bien que ofrezco por un bien líquido o con mayor capacidad de venta o fácilmente vendible (como históricamente fue la sal, conchas, cabezas de ganado, plata u oro) para después, con ese bien líquido, multiplicar nuestras posibilidades de intercambio en el mercado por el bien que vayamos a necesitar, resolviendo con esto el problema de la doble coincidencia, el problema espacial y el temporal. Este paso del trueque (intercambio directo) al uso del dinero (intercambio indirecto) se explica por la perspicacia empresarial del comportamiento humano y los órdenes complejos que surgieron de forma espontánea y se institucionalizaron por medio de la costumbre a través del tiempo.

En palabras de Carl Menger:

El interés económico de cada uno de los agentes de la economía les induce pues, cuando alcanzan un mayor conocimiento de sus ventajas individuales, intercambiar sus mercancías por otras, incluso aunque estas últimas no satisfagan de forma inmediata su finalidad de uso directo. Y ello sin previo acuerdo, sin presión legislativa e incluso sin prestar atención al interés público. Ocurre de este modo, bajo el poderoso influjo de la costumbre, presente por doquier a medida que aumenta la cultura económica, que un cierto número de bienes, que son siempre los que, en razón del tiempo y lugar, mayor capacidad de venta poseen, son aceptados por todos en las operaciones de intercambio y pueden intercambiarse a su vez por otras mercancías. A estos bienes llamaron los germanos Geld (= dinero), palabra derivada de gelten (= valer, tener validez, ser válido). Vemos, pues, que en alemán dinero significa, sencillamente, el objeto que vale, que sirve para pagar.

¿Qué ventajas tuvo el uso del dinero? Pues que complejizó la división del trabajo, y por tanto, elevo la productividad, mejorando con esto, el bienestar humano. La teoría del origen evolutivo del dinero combina el comportamiento humano, las instituciones y la historia, es más consistente que la otra explicación acerca del origen del dinero: la teoría chartalista. En la actualidad, el dinero, no es más que papel sin valor emitido por los Bancos Centrales bajo la protección de los Estados.

En el próximo artículo estudiaremos a un discípulo destacado de Carl Menger como fue Eugen von Böhm-Bawerk y sus aportes a la Escuela Austríaca de Economía.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ir a la barra de herramientas