¿Por qué Trotsky creyó que era moral matar a los hijos del zar?

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En su trabajo “Su Moral y la Nuestra,” el revolucionario comunista León Trotsky explicó por qué en ciertas circunstancias se justifica el asesinato.

Pocos estarían hoy en desacuerdo con que vivimos en una era moralmente confundida.
La mayoría de nosotros tiene un sentido de lo correcto y de lo incorrecto. Pero, si se nos presiona para que digamos por qué creemos en lo que hacemos, sospecho que habría un montón de miradas en blanco y respuestas incoherentes.

JUSTIFICANDO EL ASESINATO

Mucho de esto es atribuible al surgimiento del emotivismo, una filosofía que alega que todos los juicios valorativos (incluso este) son poco más que expresiones de preferencia o de sentimiento, particularmente en relación con los juicios morales.

No obstante, incluso si esta es una filosofía que en principio mucha gente abraza hoy en día, es una que ellos rechazan en la práctica, como lo ha hecho saber el filósofo Alasdair Macintyre. Por ejemplo, poca gente aceptaría que la proposición de que “el crimen es malo” sea simplemente una preferencia. La mayoría la aceptaría como un hecho moral, incluso si ellos no pudieran explicar precisamente por qué.

Por generaciones, la idea de justificar un asesinato ha intrigado tanto a grandes mentes como a otras tortuosas. Por ejemplo, la muerte, como un bien utilitario, es la pieza central de la trama de la obra maestra de Dostoyevsky, Crimen y Castigo, uno de los mejores trabajos literarios de psicología jamás escrito.

La decisión de Raskolnikov de asesinar a un anciano prestamista es resultado de su idea de que los hombres excepcionales no están sujetos a las mismas convicciones morales que los hombres comunes y corrientes. Esta es una filosofía moral que Dostoyevsky rechaza, pero sus pensamientos acerca de justificaciones utilitarias para el asesinato -que eso podría ser un acto moral si condujera a un bien superior- fueron sumamente proféticos.

Poco más de un siglo después, en su trabajo Su Moral y la Nuestra, el revolucionario comunista Leon Trotsky, un asesino en masa explicó por qué en ciertas circunstancias el asesinato era ampliamente justificado ̶ incluso hasta racional.

“Un medio sólo puede ser justificado por el fin. Pero éste, a su vez, debe ser justificado,” escribió Trotsky. “Desde el punto de vista del marxismo, que expresa los intereses históricos del proletariado, el fin está justificado si conduce al acrecentamiento del poder del hombre sobre la naturaleza y a la abolición del poder del hombre sobre el hombre.”

Continuó él:

“Por encima de todo, irreductiblemente, la moral revolucionaria condena el servilismo para con la burguesía y la altanería para con los trabajadores, es decir, uno de los rasgos más hondos de la mentalidad de los pedantes y moralistas pequeño-burgueses.

Esos criterios no dicen, naturalmente, lo que es permitido y lo que es inadmisible en cada caso dado. Semejantes respuestas automáticas no pueden existir. Los problemas de la moral revolucionaria se confunden con los problemas de la estrategia y de la táctica revolucionarias.”

Bajo esa filosofía, para Trotsky tenía perfecto sentido ordenar las muertes de los hijos del Zar Nicolás II – Olga Nikolaevna, Tatiana Nikolaevna, Maria Nikolaevna, Anastasia Nikolaevna, el hijo del Zar, Alexei Nikolaevich- lo cual Trotsky hizo.

“Había sido lo correcto (como dice Trotsky en otra parte) matar a los hijos del Zar, pero se justificaba políticamente,” escribió el filósofo e historiador polaco Leszek Kołakowski en su libro Main Currents of Marxism (Las Principales Corrientes del Marxismo).

LOS FINES VERSUS LOS MEDIOS

Por supuesto, famosamente Trotsky dejó de tener el favor de Stalin. Como resultado, los dos hijos de Trotsky murieron asesinados en las purgas de Stalin, una atrocidad que Trotsky condenó.

¿Por qué, entonces, era malo que Stalin asesinara a los hijos de Trotsky?, preguntó Kolakowski. “Porque Stalin no representaba al proletariado.”

Los asesinatos de Trotsky eran justificados por que él verdaderamente estaba del lado del proletariado, ¿se da cuenta usted?, en tanto que Stalin era un simple impostor.

A través de la historia humana, una filosofía moral tal como esta le parecería una locura a la mayoría de la gente -tal como para muchos les parece hoy- pero, es la resultante de varias corrientes de filosofía moderna que permean nuestra cultura: emotivismo, relativismo moral y utilitarismo.

¿La lección? Pregúntese usted mismo por qué cree en lo que usted hace. Y esté atento ante aquellos que justificarían sus medios por los fines que logran.

Este comentario se publicó originalmente en Intellectual Takeout.


Traducción por Jorge Corrales

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