Alex Ocampo junio 4, 2018
Petro no nos volverá venezuela

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Petro no nos volverá Venezuela, pero sí Argentina o Grecia

Yo no votaré por Petro porque crea que nos volverá Venezuela, ni porque yo no le haya perdonado haber sido guerrillero o porque me haya dejado infundir miedo por RCN o Caracol (ni siquiera veo televisión). Mis razones son su capacidad de pagar todo lo que promete sin endeudar el país de manera peligrosa.

El primer problema que vemos en su ambicioso programa es la cantidad de promesas que ha hecho, para lo cual necesita inevitablemente gastar más dinero del que actualmente gasta el estado, con el agravante de que una de sus promesas, también es dejar de seguir con la explotación de recursos naturales a través de la minería y de recursos energéticos como lo es el petróleo. No hay que ser un genio en matemáticas para saber que si el gasto aumenta y los ingresos disminuyen, el resultado es endeudamiento. Actualmente el país tiene un deuda del 40% de su PIB, deuda que duplico el presidente Santos irresponsablemente, con este panorama estirar el presupuesto ya con un agujero como el que tenemos es una ilusión.

Algunos me dirán, que ese déficit presupuestario que se va a generar con Petro se llena con el dinero que él recuperará de la corrupción. Primero, ni siquiera podemos saber cuánto se roban los corruptos solamente hay estimaciones. Segundo, como los mismos Petristas dicen llevamos 200 años de corrupción política, eso no lo va acabar él, ni sus seguidores en sus 4 años de gobierno —teniendo en cuenta que ya no existe la reelección en Colombia—, él no tiene súper poderes para supervisar a todos los políticos ni empleados públicos del país. A lo mucho que podríamos aspirar es a una reducción de la corrupción y por lo tanto que solamente se roben un poquito menos.

El caso Griego

La única solución para que Petro pueda cumplir todo lo que prometió es endeudando a Colombia. Miremos el caso griego cuando Alexis Tsiprasm se lanzó a la presidencia asesorado por Varoufakis, el cual cuenta con un doctorado en economía y es experto en teoría de juegos. Grecia al igual que Colombia venia de una sucesión de gobiernos ineptos y corruptos, que habían llevado al país a una grave crisis de sobre endeudamiento. Tsipras al igual que Petro prometió lo que no podía financiar debido a la delicada situación presupuestaria de su país, pero cuando quedó electo él y su asesor económico se chocaron con la realidad, y a la final Tsipras se bajó los pantalones y despidió a su gurú Varoufakis.

Los pasos en falso del presidente heleno los llevo a recortar gasto público, tener un corralito a lo argentino y reducir las pensiones hasta un 30% entre otras medidas. A la final la sacó barata y la Unión Europea y en especial Alemania terminaron dándole una mano. En el caso de Colombia no contamos con quien nos ayude como lo hicieron con los griegos.

Petro no nos volverá Venezuela

El caso Argentino

En la década de los 70s debido a las ganancias que se dieron por la crisis del petróleo se generó una gran cantidad dinero proveniente del sector petrolero,  ese dinero se le dios alida prestándolo a bajo interés a países en desarrollo a través del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.

La dictadura Argentina aprovecho este hecho para pedir cuantiosos prestamos que se despilfarraron y otro se lo llevó la corrupción. El sobre endeudamiento del país gaucho siguió después con sus democracias, una de las consecuencias fue la inflación, en la década de los 80s tuvieron una gran crisis junto con otros países latinoamericanos que cayeron en la trampa de endeudarse con el FMI. Desde entonces han sucedido más crisis como la que ocurrió en el 2001 con el corralito. A esto sumémosle impagos de su deuda, ante esa situación la única manera de conseguir prestamos es pagando a altos intereses, y así fue como argentina se endeudo con los llamados fondos buitres.

El matrimonio kichner a comienzos del 2000 hizo lo mismo que Petro, prometer lo que no podía financiar debido a su delicada situación, al no tener como seguir endeudándose recurrió a imprimir dinero en grandes cantidades generando una elevada inflación, la cual disfrazo a través de un mandato en el que mantenía una tasa de cambio fija ante el dólar. Con esto consiguieron tener la segunda inflación más alta del mundo superada solamente por Venezuela.

El caso Mexicano

El otro ejemplo latinoamericano que debemos observar es el mexicano, al igual que argentina en la década de los 70s se dedicó a endeudarse con el FMI. México gracias a su bonanza petrolera daba confianza a sus prestamistas, pero en la década de los 80s eso cambió, tras una crisis ocasionada por la bajada de los precios del petróleo. Esta situación conllevó a que México llevara un plan de ajuste impuesto por el FMI, el cual consistió en reducir su gasto público y privatizaciones de empresas estatales, incluyendo su petróleo.

Aunque Colombia no es ningún país del primer mundo difícilmente avanzaremos en ese camino si se cometen los errores de los países antes mencionados. No se podrá sacar de la pobreza a los más necesitados cometiendo imprudencias como las de Grecia que le toco renunciar a sus promesas después de perjudicar a su país. Ni siguiendo el caso Argentino llevando al país en una espiral de deuda e inflación, ni endeudando al país con el FMI para después aplicar sus planes de ajuste.

Son esas las razones por las que no votaré por él, no porque me caiga mal (de hecho hace muchos años fui Petrista), ni por su pasado guerrillero, ni porque crea que nos volverá Venezuela.

Es un liberal que fue de derecha y luego de izquierda, finalmente se toparía con el camino libertario. Aunque es ingeniero de profesión, es profundamente estudioso de la economía austríaca y política actual.

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