Mises Marx

Obreros del mundo… ¡ÚNANSE!

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Cada intervención que realiza el gobierno en el Mercado, hace que sea más difícil emprender y esto, desafortunadamente, empuja a la gente al mercado de trabajo con un poder de negociación casi ridículo. ¿Has firmado sin cuestionar tu contrato por medio a perder la vacante? ¿Te suena familiar la pregunta? Menos poder de negociación para el trabajador es más poder de negociación para el empresario, sobre todo los abusivos.
Con todo lo anterior, no es de extrañarse que algún porcentaje de las personas deban tomar trabajos que no les motiven a ser productivos.

Este aberrado mercado, que pone a la gente en situaciones para nada agradables, tiene sus causas en la intervención estatal mediante regulaciones ridículas que abogan por proteger consumidores y trabajadores. Las personas aún pueden buscar libertad por medio de Internet, pero el burócrata se esmera, aún más, en estorbar a través de legislación.

¿Por qué los trabajadores tienen tan bajo poder de negociación?

Por las razones que los libertarios normalmente mencionan: licencias profesionales, concesiones, Ordenamiento Territorial (separar zonas residenciales y de comercio), creación de escasez artificial; barreras de entrada debido a impuestos, aranceles… todas estas son obstáculos para empresas nacientes, pero no para los peces gordos ya establecidos y con conexiones políticas adecuadas… Este tipo de privilegios estatales solo dejan unos pocos compradores de servicios en el mercado laboral que pueden abusar de su poder de contratación.

Todo se resume a lo mismo: el Estado destruye la competencia de los peces gordos mediante regulaciones, lo cual beneficia a estas grandes y autoritarias empresas altamente jerarquizadas.

Preocuparse por las condiciones de trabajo de los obreros suena muy “progre”, “socialdemócrata”, “izquierdoso”, “marxista”, etc., pero solo porque los libertarios hemos ignorado esa causa sin un buen razonamiento. (No siempre fue así, ya que los liberales del siglo XIX apoyaban las causas obreras y condenaban el poder del Estado derivado del “capital.”)

Hey!, ¡Libertario! ¡Aterriza!

Muchos libertarios se refugian en la teoría económica porque dice que las condiciones paupérrimas de trabajo no pueden mantenerse en una economía de libre mercado, sin embargo quiero recordarles que “capitalismo” no es igual a “libre mercado” y que libre mercado no es lo que hemos tenido ni siquiera en los paraísos fiscales. La economía que hoy percibimos solo es un bodrio surgido de la complicidad entre el gobierno intervencionista y las empresas corruptas.

Debemos, entonces, aclararle a los progresistas, socialistas y estatistas, que el pobre poder de negociación que tienen los obreros no es inherente al mercado libre. No, no lo es. Es el resultado de privilegios estatales. Así que la solución no es más intervención del Estado, como quieren los progresistas, sino rechazar y acabar con los privilegios estatales, subsidios, licencias y el resto de ventajas políticas que benefician a las empresas y gente bien conectada, todo a costa de nosotros.

Las personas se vuelven libertarias, usualmente, porque favorecen el individualismo y detestan ver y verse abusados por otros. Desafortunadamente, los que no son libertarios (la gran mayoría), no conocen esto. Ellos piensan que los libertarios solo somos “pro-business”, “pro-empresarios” y que estamos en contra del trabajador. En nuestras manos está corregir ese equívoco y hacerles entender que la complicidad entre gobierno y empresas es lo que realmente hiere al obrero.

Escrito por Sheldon Richman.


El artículo original en inglés puedes leerlo aquí.

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Es el editor general The Mises Report y el anfitrión del podcast de the Libercast's show.

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