Nicolás Gómez Dávila ¿El Rothbard colombiano?

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En los últimos meses el escritor y filósofo Colombiano Nicolás Gómez Dávila ha venido tomando mucha popularidad en la comunidad libertaria, de hecho, debo decir que al menos, por lo que he visto que se compartía de él en la red, no había forma de estar en desacuerdo con sus ideas, sin embargo, mi desconfianza sobre ese autor siempre se ha mantenido, ya que nuestro país (Colombia), no es mucho que digamos “la cuna de pensadores libertarios”. Pero antes de cualquier cosa, juzguen ustedes mismos. He aquí algunos escolios que recogí sobre la visión que tenía Gómez Dávila del Estado, la izquierda, el marxismo y la democracia:

27. A medida que el estado crece el individuo disminuye.

55. La política sabia es el arte de vigorizar la sociedad y de debilitar el Estado.

357. El estado moderno fabrica las opiniones que recoge después respetuosamente con el nombre de opinión pública.

925. Los tres enemigos del hombre son: el demonio, el estado y la técnica.

1129. Ninguna clase social ha explotado más descaradamente a las otras que la que hoy se llama a sí misma “estado”.

1141. “Patriota”, en las democracias, es aquel que vive del Estado; “egoísta”, aquel de quien el Estado vive.

1289. Cuando la sociedad se vacía íntegramente en el molde del estado, la persona se vaporiza.

1387. Llámese comunista al que lucha para que el estado le asegure una existencia burguesa.

1454. La revolución es progresista y busca el robustecimiento del estado; la rebelión es reaccionaria y busca su desvanecimiento. El revolucionario es un funcionario en potencia; el rebelde es un reaccionario en acto.

1543. El estado moderno es la transformación del aparato que la sociedad elaboró para su defensa en un organismo autónomo que la explota.

2722. Pedirle al estado lo que sólo debe hacer la sociedad es el error de la izquierda.

3001. En el estado moderno ya no existen sino dos partidos: ciudadanos y burocracia.

646. Ante el hombre inteligente que se vuelve marxista sentimos lo mismo que el incrédulo ante la niña bonita que entra al convento.

846. Con el objeto de impedir peligrosas concentraciones de poder económico en manos de unas pocas sociedades anónimas, el socialismo propone que la totalidad del poder económico se confíe a una sociedad anónima señera llamada estado.

910. Tanta es la fe del marxista en Marx que usualmente se abstiene de leerlo.

1445. El fervor con que el marxista invoca la sociedad futura sería conmovedor sí los ritos invocatorios fuesen menos sangrientos.

258. Cuando definen la propiedad como función social, la confiscación se avecina; cuando definen el trabajo como función social, la esclavitud se acerca.

1607. Marx ha sido el único marxista que el marxismo no abobó.

785. ¿La tragedia de la izquierda? Diagnosticar la enfermedad correctamente, pero agravarla con su terapéutica.

1360. La nueva izquierda congrega a los que confiesan la ineficacia del remedio sin dejar de creer en la receta.

2309. La izquierda no condena la violencia mientras no la oye golpear a su puerta.

2451. El izquierdismo congénito es enfermedad que se cura en clima comunista.

2948. La desigualdad injusta no se cura con igualdad, sino con desigualdad justa.

66. Demagogia es el vocablo que emplean los demócratas cuando la democracia los asusta.

381. Los políticos, en la democracia, son los condensadores de la imbecilidad.

798. Habiendo promulgado el dogma de la inocencia original, la democracia concluye que el culpable del crimen no es el asesino envidioso, sino la victima que despertó su envidia.

1028. La demagogia deja pronto de ser instrumento de la ideología democrática, para convertirse en ideología de la democracia.

1095. La democracia es el régimen político donde el ciudadano confía los intereses públicos a quienes no confiaría jamás sus intereses privados.

1238. El porcentaje de electores que se abstienen de votar mide el grado de libertad concreta en una democracia. Donde la libertad es ficticia, o donde está amenazada el porcentaje tiende a cero.

1522. La libertad de imprenta es la primera exigencia de la democracia naciente y la primera víctima de la democracia madura.

2511. Mientras no lo tomen en serio, el que dice la verdad puede vivir un tiempo en una democracia. Después, la cicuta. (Referencia a Sócrates).

1021. Hallarse a merced de los caprichos populares, gracias al sufragio universal, es lo que el liberalismo llama garantía de la libertad.

438. Ayer el progresismo capturaba incautos ofreciéndoles la libertad; hoy le basta ofrecerles la alimentación.

Es probable que el lector ya haya copiado algunos de estos escolios para compartirlos en su web y, quizá se encuentre emocionado con este autor, pareciera pues, el “Rothbard” colombiano, anti-estatista, anti-izquierdista, anti-progresista, anti-igualitarista, anti-marxista y anti-demócrata.

Precisamente al investigar un poco más sobre este autor, mi temor y desconfianza estuvo confirmada. Gómez Dávila fue un pensador reaccionario y católico ortodoxo, crítico de la modernidad, de los valores de la ilustración, de los liberales clásicos y, por lo mismo, contradictor del sistema económico capitalista. Para Gómez Dávila, el reaccionario no es ni de izquierda, ni de derecha:

2179. La izquierda llama derechista a gente situada meramente a su derecha. El reaccionario no está a la derecha de la izquierda, sino enfrente.

El reaccionario ve a la izquierda y la derecha como frutos de la modernidad y la sociedad industrial. Mientras ambos anhelan la posesión de esta:

2199. El reaccionario anhela su muerte.

Para que entendamos completamente qué es ser reaccionario, y el reaccionarismo de Gómez Dávila, en palabras de Franco Volpi:

“Gómez Dávila confiere al término “reaccionario” un significado de principio, absoluto: reaccionario es aquel que está en contra de todo porque no existe ya nada que merezca ser conservado. En éste sentido él se considera mucho más radical que el conservador: “El reaccionario no se vuelve conservador sino en las épocas que guardan algo digno de ser conservado” (Escolios II, 52). Y en el mismo tono encontramos que constata: “Hoy no hay por quien luchar. Solamente contra quien” (Escolios II, 231). (p.237).

De este modo, los hijos de la modernidad, la razón, el individualismo, la industrialización y el capitalismo son también objeto de rechazo por parte de Gómez Dávila.

Ahora, ya para finalizar, pasemos a observar si mis acusaciones son verdaderas. Veamos si Dávila, al tiempo que rechaza el socialismo y el colectivismo, también es anti-individualista y anticapitalista:

316. El comunista odia al capitalismo con el complejo de Edipo. El reaccionario lo mira tan sólo con xenofobia.

1385. Fomentar artificialmente las codicias, para enriquecerse satisfaciéndolas, es el inexcusable delito del capitalismo.

1872. El capitalismo es la faz vulgar del alma moderna, el socialismo su faz tediosa.

2020. Si se aspira tan sólo a dotar de un número creciente de artículos a un número creciente de seres, sin que importe la calidad de los seres, ni de los artículos, el capitalismo es la solución perfecta.

604. La tragedia moderna no es la tragedia de la razón vencida, sino de la razón triunfante.

1193. Razón, Progreso, Justicia, son las tres virtudes teologales del tonto.

2191. Los reaccionarios somos infortunados: las izquierdas nos roban ideas y las derechas vocabulario.

2214. La facilidad con la cual el capitalismo industrial construye y destruye —obedeciendo a claros preceptos de rentabilidad—transforma al hombre medio en nómada intelectual, moral y físico. Lo permanente hoy estorba.

2452. El socialismo se vale de la codicia y la miseria; el capitalismo se vale de la codicia y de los vicios.

2745. El individualismo es cuna de la vulgaridad.

516. La separación de la Iglesia y del Estado puede convenir a la Iglesia, pero le es funesta al Estado porque lo entrega al maquiavelismo puro.

257. La sociedad industrial está condenada al progreso forzado a perpetuidad.

2072. Después de ver el trabajo explotar y arrasar el mundo, la pereza parece madre de las virtudes.

706. El individualismo doctrinario no es peligroso porque produzca individuos, sino porque los suprime. El producto del individualismo doctrinario del XIX es el hombre-masa del XX.

1989. El individualismo pregona las diferencias, pero fomenta las similitudes.

2940. La industrialización de la agricultura está cegando el hontanar de la decencia en el mundo.

2941. La herejía que amenaza a la Iglesia, en nuestro tiempo, es el “terrenismo”.

222. Si la filosofía, las artes, las letras del siglo pasado, solo son superestructuras de su economía burguesa, deberíamos defender el capitalismo hasta la muerte. Toda tontería se suicida.

A pesar de lo anterior, Gómez Dávila no deja ser un pensador muy interesante y, además, probablemente es de los pocos filósofos colombianos leídos y conocidos en el resto del mundo, pero lastimosamente no, no es Libertario.

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Es el editor general The Mises Report y el anfitrión del podcast de the Libercast's show.

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