Lawrence W. Reed febrero 16, 2019

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“Y ahora que los legisladores y bienhechores han probado inútilmente tantos sistemas sobre la sociedad, que ellos finalmente terminen por donde se debió empezar: que todos ellos sean rechazados y que se ponga finalmente a prueba la libertad, pues la libertad es un acto de fe en Dios y en sus obras.” ̶̶ Fréderic Bastiat, economista y estadista francés, 1850.

Ya casi se termina la pesadilla socialista en Venezuela. Las preguntas de cuándo y cómo todo termina -esperando que sin más derramamiento de sangre- ya están dando espacio a pensamientos acerca de qué sigue después. ¿Cómo se recupera una nación tan destruida por el socialismo? Respuesta: ¡Libertad!

Cualquier plan de recuperación debe empezar por aprender las lecciones de los pasados veinte años. Hay legiones. He aquí las mayores:

  1. El socialismo no es ni ha sido una teoría de creación de la riqueza. Se enfoca puramente en el consumo. Asume que alguien, de alguna manera, en algún lado, creará las cosas de las que sus promotores se apropiarán y redistribuirán. Ese es un callejón sin salida, como ahora lo saben millones de venezolanos.
  2. El socialismo concentra el poder en las manos de pocos. Atrae fácilmente a los corruptos y los corrompe aún más. Apela a lo peor en la gente: la envidia, la dependencia y el engaño.
  3. Los socialistas son demagogos. Dividen a la sociedad en clases y las pone a pelear entre sí, a sabiendas de que ellos (los socialistas) se convertirán en el centro del poder, la atención y la riqueza, mientras que el resto de la sociedad se empobrece.
  4. El socialismo es un desastre tanto en términos espirituales como materiales. Lo alimenta una furia y victimología perpetuas. Despoja al individuo de su dignidad y de su independencia. Alardea de que puede planear la vida de él y su economía, pero deja a su paso la devastación y la miseria.

Ha pasado tiempo suficiente como para que Venezuela lance a este malvado fracaso en el camión de basura de la historia, de forma que pueda ser llevado bien lejos. Venezuela lo puede hacer mucho mejor. En el proceso le puede enseñar mucho al mundo. Los venezolanos han sufrido mucho y deben asegurarse que su sufrimiento no sea un sinsentido o en vano.

Los dolorosos 20 años de dictadura de Chávez/Maduro recalcan la sabiduría de estas palabras del economista Ludwig von Mises:

“Si nos presentan un vaso de leche y otro de cianuro potásico, la opción no estriba en escoger entre dos bebidas, sino en optar entre la vida y la muerte. Al decidirse por el socialismo o por el capitalismo, el sujeto está prefiriendo uno entre dos posibles sistemas de organización económica; optando entre la cooperación o la desintegración social.”

NO MÁS VENENO. NO MÁS SOCIALISMO.

A quienes dicen que los daños de Venezuela son sencillamente demasiados severos, como para esperar cualquier cosa excepto una recuperación larga y lenta, les digo, ¡tonterías! El enfoque correcto puede poner de pie al país y producir un progreso asombroso en el primer año. Lo que en una década será conocido como “el Milagro Económico Venezolano,” puede empezar de inmediato.

Dos modelos del siglo XX señalan el camino ̶ Alemania y Hong Kong.

Después de la Segunda Guerra Mundial y de una generación de socialismo, Alemania estaba en ruina total a finales de los años cuarenta: derrotada, devastada, ocupada y desmoralizada. Pero, ya para 1960, era el motor económico de Europa. ¿Por qué? Porque las políticas de libre mercado de Ludwig Erhard, como se explica aquí (here), brindaron el marco apropiado.

El socialismo fue desmantelado, la gente y los mercados fueron liberados. Los incentivos en la forma de tasas bajas de impuestos, abolición de los controles de precios, moneda sana y comercio más libre, condujeron a un rebote histórico que sorprendió a casi todo el mundo.

Al mismo tiempo, a medio mundo de lejanía, políticas similares lograron maravillas en Hong Kong, gracias a los esfuerzos de John James Cowperthwaite, que detallo aquí (here). Cowperthwaite eliminó aranceles, redujo drásticamente las tasas de impuestos, abrió Hong Kong a la empresa privada y los resultados dejaron asombrado al mundo. La colonia se lanzó de ser una empobrecida zona remota a ser una de las más ricas esquinas de Asia. Fue la libertad la que lo logró, precisamente lo opuesto al socialismo.

En toda su sórdida historia, el socialismo no ofrece milagros así. Ninguno. Nada que incluso remotamente se les parezca. Llámelo capitalismo, libre empresa o lo que usted quiera, pero funciona. Logra hornear el queque más grande que es el que la gente necesita, en vez de solo partir en tajadas uno que se va encogiendo. En realidad, no se trata de nada más que liberar las energías creativas de la gente para inventar, invertir, emplear, crear y comerciar.

LA RECETA PARA UNA VENEZUELA SALUDABLE

Un nuevo gobierno en Venezuela debe restaurar el marco político de una república constitucional, pluralista ̶ en lo que se refiere a la regla de la ley, la independencia del poder judicial, las libertades de expresión, prensa y asociación, y la integridad de proceso electoral.

Debe erradicar la corrupción no sólo removiendo a los corruptos, sino, también, cerrando las puertas al otorgamiento de favores especiales de parte del gobierno mismo. Y debe restaurar el orden, clausurando los grupos paramilitares que usan el terror y la intimidación.
En asuntos de la economía, una agenda de recuperación debería incluir estos tres pilares:

1. UNA MONEDA SANA

Para lograr terminar rápidamente con la hiperinflación y restaurar la confianza necesaria para el ahorro y la inversión, detengan las máquinas de imprimir billetes. No más de Bolívares de papel. Permitan la elección y la competencia en la provisión de dinero, de forma que más gente sea libre de usarlo y de hacer contratos en cualquier medio de pago que ellos consideren apropiado, incluyendo en monedas extranjeras y criptomonedas.

El gobierno debería redimir sus propios Bolívares pendientes de pago en una nueva moneda basada en un valor real. Entre las opciones para lograr la estabilidad monetaria se incluyen ligar una nueva moneda al peso fijo de metal precioso; la dolarización, tan exitosamente puesta en marcha en Ecuador y explicada aquí por Dora de Ampuero o introducir una caja de conversión, como aquí la recomienda el economista Steve Hanke.

2. PRIVATIZACIÓN

Venezuela necesita una completa desnacionalización. Las empresas e industrias propiedad del estado son corruptas e incompetentes perdedoras de dinero. Ellas drenan los fondos públicos, al tiempo que abusan del público. Venderlas atraería recursos frescos al ministerio de Hacienda y una nueva vida a las empresas privatizadas. Como lo hizo Margaret Thatcher con enorme éxito en Gran Bretaña, darles a los empleados una primera opción para las acciones de las anteriores empresas estatales, antes de ser colocadas en el público en general.

Empiecen por la empresa petrolera propiedad del estado, Petróleos de Venezuela (PDVSA). Pocas medidas mandarían una señal tan fuerte de que Venezuela está abierta a las empresas, como la venta de acciones de PDVSA. Impulsaría una inversión muy necesitada para mejorar la infraestructura decrépita de la compañía.

Muchos países de alrededor del mundo dejarían los negocios del petróleo al sector privado y los que no lo hagan, crónicamente estarían plagados con pérdidas y una tecnología anticuada.

No tengan temor a que personas de otros países puedan comprar acciones en empresas venezolanas. No hay posibilidad de que ellos simplemente las empaquen y se las lleven a sus países de origen. Ellos buscarán hacerlas rentables y, al así hacerlo, crearán empleos e ingresos para los venezolanos.

3. DERECHOS DE PROPIEDAD

Una economía creciente, sana, es imposible en ausencia de derechos de propiedad. La gente no creará riqueza si no está segura ante el crimen y la confiscación. Venezuela debe tomar medidas para fortalecer el derecho individual a la propiedad privada.

En el Sistema de Puntuación Internacional de Derechos de Propiedad (International Property Rights Scorecard), la cleptocracia de Chávez/Maduro aparece calificada entre los peores regímenes del mundo, tal como se puede ver aquí. La capacidad ilimitada del gobierno para apropiarse de la propiedad debe ser formalmente abolida. Los ciudadanos deben obtener la capacidad legal para desafiar las expropiaciones gubernamentales. Debería ser ilegal a toma de propiedad sin una compensación debida o una justificación excepcional.

4. REFORMA EDUCATIVA

El monopolio casi total de la educación por parte del estado debe abolirse. Las escuelas nunca enseñarán los principios críticos para que haya una sociedad libre, tales como el carácter personal, la empresariedad, el respeto a la propiedad y los valores democráticos, si es que el estado controla el currículo o la contratación de maestros o alguna otra cosa. Faciliten el desarrollo de un sistema educativo basado en la elección, con una opción pluralista, de opciones múltiples.

Si Venezuela desmantela al socialismo en otras áreas, pero deja la educación socializada, eso subvertirá en el largo plazo sus libertades nuevamente encontradas.

Con el tiempo, las malas ideas que ayudaron a producir el desastre de las dos décadas pasadas, volverán a nacer. En ningún lado los gobiernos del todo no enseñan la libertad. La educación es demasiado importante para el futuro del país, como para entregársela al gobierno. Pongan a los padres de familia a cargo.

5. LIBRE COMERCIO

Venezuela debería declararse zona de libre comercio. Cero (si acaso mínimas) tarifas u otras barreras comerciales. Podría, por tanto, convertirse en el Hong Kong de América Latina. Esto también requiere la eliminación de los controles cambiarios y de los controles a las exportaciones, así como eliminar las barreras a las importaciones. El comercio es igual de productivo que la propia producción, pues cada persona que es libre para involucrarse en él, lo hace como un medio para mejorar su bienestar. ¿Por qué los políticos tienen que entremeterse en sus caminos?

EL FUTURO DE VENEZUELA

Por supuesto, estos son principios generales y no una lista completa. Los detalles para ponerlos en su lugar se los dejo para que sean los venezolanos quienes los construyan. Lograr estos cinco objetivos, creo, sería inmensamente trasformador de la nación. Los pongo aquí como un amigo de Venezuela, quien desea para ese pueblo todo éxito en la reconstrucción de su amado país.

Nosotros en la Fundación para la Educación Económica esperamos el día cercano en que seremos anfitriones de un seminario en Caracas, para compartir estos principios con cualquier venezolano deseoso de escuchar.

Entre tanto, les ofrezco a nuestros amigos venezolanos algo de la lírica inspiradora de las adaptaciones en escena y en el cine de la memorable novela de Víctor Hugo (Los Miserables). Pienso en estas palabras cada vez que los sufrimientos del valiente pueblo venezolano están en las noticias:

¿Escuchas a la gente cantar?
¿Cantando las canciones de hombres furiosos?
¡Es la música de la gente
Que no volverá a ser esclavizada otra vez!
Cuando el latido de tu corazón
Hace eco del redoble de los tambores
¡Hay una vida por comenzar
Cuando llega el mañana!
¿Te unirás a nuestra cruzada?
¿Quién será fuerte y valiente para estar a mi lado?
En algún lado más allá de la barricada.
¿Existe un mundo que anhelas ver?
Entonces, ¡únete a la lucha
Que te dará el derecho a ser libre!


Traducción por Jorge Corrales.

Lawrence W. Reed

1 pensamiento a “Los venezolanos pueden recuperarse de la enfermedad del socialismo

  1. El socialismo ha demostrado el mismo , que es un sistema inservible para el desarrollo económico y social; pero que sirve para engañar populisticamente
    a la mayoría pobre de la sociedad (por anteriores corruptos gobiernos que no distribuyeron las riquezas debidamente) y que se convierten en caldos de cultivos para ser manipulados engañados por personas avaras de riquezas que ,pobres también, terminan millonarios
    enseñando a odiar a el capital y sus características ; Se presentan como los grandes salvadores
    con falaces promesas sociales económicas .
    Para esto cambian constituciones,legalizan lo trivial nocivo a la economía para tener el control estatal del sistema e implantando una política subordinada de odio social y división entre los ciudadanos, con mecanismos de control y persecución a los pensadores diferentes.
    Su enemigo es la propiedad privada personal grupal ,por eso la desaparecen para quedarse con la propiedad de todos ; empobreciendo a una Sociedad.

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