LIBERTAD > IGUALDAD

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Desde siempre se ha intentado establecer en la sociedad los buenos valores de la Honestidad, Solidaridad, Paz, Generosidad y otros más para combatir males innatos del hombre como la corrupción, la violencia y la guerra. Los hombres y mujeres del Mundo Moderno les gusta pensar que los buenos valores tienen como único fin acabar o combatir a su contrario malvado, pero así como las personas no luchamos juntos por un único propósito y no seguimos un único sendero, así mismo estos valores pueden contraponerse incluso cuando hacen parte de un mismo bloque del “Bien”. Este es el caso de la Libertad, un valor de suma importancia para muchos, cuyo contrincante directo es la Igualdad, un valor igualmente buscado y peleado por muchos Estados, Países, Comunidades o Civilizaciones. Mientras el primero busca respetar el proyecto de vida ajeno, el segundo busca poner a todos en la misma calidad “digna” de vida; el primero se puede dar naturalmente y no necesita control (de lo contrario violaría el Principio de No Agresión o PNA), pero el segundo solo puede darse con intervención y sin pensar por un instante en el individuo, es la búsqueda de un status colectivo “decente” lo que sostiene la Igualdad.

Pero ¿de dónde viene esta concepción de la lucha por la Igualdad o la Libertad? Bueno, nuestro mundo actual sostiene sus pilares de Democracia en lo logrado durante la época de Revoluciones, la Revolución Francesa principalmente (evado la Revolución en la Unión Americana por su alama aislacionista; pues a pesar de ser la primera en atreverse a enfrentar un orden monárquico, sus logros no tuvieron tanta repercusión mundial como lo fue la Revolución Francesa). Los pilares de la sociedad para entonces eran Libertad, Igualdad y Fraternidad; bajo mandato de la burguesía de la época lo que más se demandaba, además de participación política y menos impuestos, era la Libertad comercial, que la posesión de la tierra, los bienes y servicios no era exclusiva del Rey. Y es por ello que nuestro mundo actual, al hablar de Libertad, la imagen más lógica es la de la propiedad, la Libertad de crear tu propio camino, de construir tu propia fortuna, esa es la Libertad por la que muchos murieron.

Así entonces, basándome en la Libertad, no como ausencia de cadenas y celdas, sino como ausencia de coacción ajena, así comienzo a explicar el por qué su mayor enemigo aparte del autoritarismo, es el valor de Igualdad.

No es nada raro ni nuevo que quien ha luchado por más Igualdad y se jacta de tener un Estado igualitario y sin discriminación o desigualdad social son los comunistas, socialistas o estos nuevos grupos nacionalistas cuyos únicos fines son la unión impartida autoritariamente al ciudadano. Su único fin es la de lograr una sociedad en condiciones iguales, no tanto de oportunidad como podría justificarse, sino de condiciones tanto económicas como sociales. Para ellos la Igualdad es un valor mayor al de Libertad por una sencilla razón; los hombres libres no tienen preocupación por lo que sea de la vida de sus congéneres, con tal de no irrespetar el proyecto de vida ajeno o el PNA al hombre libre no le importa que existan otros hombres libres que no han logrado un proyecto de vida exitoso. Y es por ello que el mayor enemigo de los defensores de la Igualdad es el pueblo emprendedor que busca ser más o tener más que sus conciudadanos o incluso el mismo Estado. Porque entendiendo que una sociedad en Libertad no siempre velará por el bienestar general, no les queda de otra que imponer Igualdad a la fuerza con “Leyes de cuotas”, impuestos para financiar ayudas sociales a quienes menos tienen y esa cosa atroz llamada “repartición, democratización o redistribución de las riquezas” que no es nada distinto a robar a unos para darle a otros.

Los defensores de la Igualdad entienden perfectamente que no podrán nunca ver su “paraíso” en la tierra sin violar las Libertades individuales; sin control Estatal, intervención económica, colectivismo por imposición, etc. Y aún así parece contraproducente su objetivo para la sociedad: si consideramos la desigualdad como algo malo, algo de lo que nos queremos alejar; asumiremos que los índices ideales y perfectos de este son 0%. Y un índice de 0% de desigualdad lleva a pensar que todos poseen exactamente la misma cantidad de bienes o de ganancias; no hay nadie en aquella sociedad que pueda tener un peso de más que su vecino. Dicho aquello la pregunta más lógica que surge es ¿Qué incentivo existe para que un hombre miembro de una sociedad igualitaria produzca ganancias cada vez mayores? Todos poseen lo mismo así que si no produzco mucho igualmente tendré la misma cantidad que quien trabajó para producir el doble (el segundo tuvo que producir esa cantidad para sostener la calidad de igualdad del primero que no produjo tanto) y en ese sentido pueden darse dos escenarios; o no produzco nada y espero a que me repartan lo de quien sí lo hizo, asumiendo que existe la cantidad suficiente de hombres solidarios que producirán por el resto, manteniendo el sistema en funcionamiento; o que nadie quiera producir por miedo, envidia o por lógica “no voy a matarme para mantener a quien no se mata”. Esa es la verdadera concepción de la Igualdad Absoluta, hombres productivos mantienen a los improductivos; cosa que solo puede darse con un control e imposición porque en Libertad cualquiera dice “no produciré para que me obliguen a regalar”.

Y es por ello que la Libertad que se logró en la Revolución Francesa es hoy la barrera para la Revolución Socialista, para aquellos que creen en que el ciudadano de a pie no merece más de lo que el Estado puede darles, para aquellos que aman controlar la vida ajena porque no cree que los ciudadanos puedan darle un uso responsable a la Libertad. Porque cuando yo me creo con la Libertad de forjar mi propio camino, en ocasiones pudiendo superando al resto, no obedezco a la Igualdad de condición social y económica que muchos Estados intentan impartir (aún cuando sus gobernantes y representantes si pueden creerse superiores al decir cómo se debe vivir, y cómo se debe manejar la riqueza).

No nos dejemos engañar y coartar nuestra Libertad con el falso discurso de la persecución de la Igualdad. La única Igualdad deseable es la Igualdad ante la Ley, familiar de la Libertad, donde todos tenemos las puertas abiertas al éxito y es permitido aspirar a lo que en el pasado era de unos pocos.

manuel.eraso00@usc.edu.co | + posts

Estudiante de 9no semestre de Derecho en la Universidad Santiago de Cali.
Escritor, transcriptor, traductor y editor independiente.
"Corredor" o "Agente" Juridico en sus tiempos libres. Ningún trabajo es menos importante para no llevarlo, ni muy grande para no intentarlo.
Amante de la Libertad y Enemigo jurado de la imposición del "buenismo" por parte del Estado.

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