Liberales, ovejas negras dentro de las universidades

0
186

Por mucho tiempo, la Universidad fue un espacio abierto donde las ideas rebosaban, un lugar en el cuál se convivía con la libertad del otro y, por ende, su ideología de manera pacífica, sitio de debate y academia digno de aprendizaje constante. Sin embargo, los tiempos han cambiado; en la actualidad la universidad es víctima de la izquierda, al punto de ver mal y menospreciar cualquier idea que contraste a esta última.

Actualmente, las universidades, públicas en su mayoría han venido presentando un sesgo ideológico bastante marcado, las ideas progresistas tienen un grado de aceptación fuerte, dominando así a las generaciones más jóvenes, por otro lado, las antítesis reaccionarias y de libertad son consideradas retrogradas o egoístas, respectivamente. Un estudiante que tenga afinidad con ideales distintos a la izquierda va contra viento y marea en una “academia” inundada de maestros socialistas y publicidad marxista o gramsciana.

A continuación, explicaré como de manera paulatina una grotesca ideología se adueña de mentes jóvenes, además de como el alumno se convierte en autómata servil de un tirano en especial, el Estado.

En primer lugar, la izquierda se impone de manera mediática y pasiva; el ambiente estudiantil es adornado por pancartas, pinturas y panfletos que lo tornan de un color rojo, verde y arcoíris, el contenido propio de esta publicidad es desde causas feministas, inclusión, justicia social y ambientalismo; hasta poemas, citas y homenajes dirigidos a líderes socialistas como Ernesto Guevara, Fidel Castro, Stalin, Lennin, Chavez, Marx, entre otros.

Ciertamente, las buenas intenciones de un estudiante llegan a ser objeto de manipulación por parte del “buenismo” izquierdista, es muy fácil mostrarle a un joven una cara de la realidad, he ahí un perfecto ejemplo de deshonestidad intelectual por parte de la institución.

Las convenciones, marchas, “performance” sobre la cuestión del “género” son muy comunes dentro del ámbito estudiantil, al igual que el tema de la justicia social y ambientalismo. Lo que en común comparten todas estas manifestaciones es su constante crítica hacia el capitalismo con el argumento de que causa desigualdad, pobreza, egoísmo y acaba con el medio ambiente. Es interesante ver que nadie habla acerca del socialismo, todo es disfrazado con buenas intenciones y muy progresivamente el colectivismo se va normalizando.

En muchas carreras relacionadas a las ciencias humanas como historia y sociología, la izquierda tiene el poder absoluto, en consecuencia, la opinión pública en la comunidad es por defecto socialista o progresista.

Soy testigo de estudiantes que discuten con profesores marxistas, el problema es que como buenos dictadores solo les queda ir descalificando cualquier argumento que provenga de un joven, el cual “no ha estudiado”. Como consecuencia, es mucho mejor guardar silencio en clase para así evitar disputas innecesarias y ganarse el desprecio del docente.

Los maestros son en gran medida grandes auxiliares rojos, muy pocos demuestran un papel de imparcialidad propio de un maestro ideal. La tendencia del profesorado es proveer una definición de capitalismo influenciada por una visión marxista, el estudiante se apropia de dicho concepto y lo toma como verdad absoluta. De manera cínica el docente provoca que sus estudiantes piensen igual a él sin discusión alguna o debate.

Pongo el caso de un maestro en especial, habla de democracia, pero en épocas de elecciones presidenciales chantajea a sus alumnos y usa un discurso de miedo para asegurarle votos a Gustavo Petro. Así mismo, relata un paraíso cubano y una China libre con Mao en el poder, en Latino américa presenta a los tupamaros como grandes rebeldes uruguayos, al M-19 como pilar de justicia social en Colombia y la pobreza de Venezuela como producto de un “bloqueo económico neoliberal”.

Volviendo al tema, para el estudiante liberal no es nada fácil mantener su postura cuando la opinión pública en su mayoría está hacia la izquierda, por lo general su ideología es mal vista por sus adoctrinados compañeros y no es fácil mantener debate público cuando la universidad está llena de insurgentes convencidos por la causa color carmesí, por lo tanto, no hay igualdad de fuerzas a la hora de defender ideales.

Ahora bien, es menester salvar la Academia y evitar que la izquierda gane más militantes por medio de engaños y educación sesgada. Un estudiante debe encontrar multiplicidad de ideas, sin monopolios ideológicos de ningún tipo. Se debe defender el principio de la Universidad, por ello hay que combatir las ideas con más ideas para así lograr un contrapeso y permanecer a pesar de tener toda la marea socialista en contra.

Para concluir, la dictadura intelectual izquierdista será derrotada el día en que un estudiante pueda elegir a libertad una ideología por la cual sienta agrado, sin necesidad de que la Academia lo influencie, sin ver a Ernesto Guevara y a los Castro en cada pasillo de la Universidad, al igual que pancartas feministas pro LGBT y sin ningún tipo de ventaja o politización mediática.

+ posts

Estudia abogacía en la Universidad del Tolima.
Email: jpablohayek@gmail.com.

Leave a reply

Ir a la barra de herramientas