Errores teóricos de Espert desde una visión Austriaca

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Mis anteriores artículos se caracterizaban por realizar una fuerte crítica a las políticas económicas llevadas a cabo por los keynesianos, marxistas e inclusive monetaristas, siempre desde un punto Austriaco, que sin dudas es la única Escuela Económica que tiene la autoridad teórica para dar  respuestas a las diversas preguntas respecto a los ciclos económicos y al inconfundible desorden monetario y fiscal que tiene Argentina (y en el mundo) desde hace décadas.

Pero en esta oportunidad, tratare de realizar una crítica a lo que Jesús Huerta de Soto denomina los Perversos liberales clásicos. En este año de elecciones ya son varios los candidatos que han oficializado las candidaturas, uno de ellos es José Luis Espert, economista liberal que tiene una gran popularidad dentro de los jóvenes que buscan una Argentina prospera y con poca presencia del Estado. Pero acá debemos hacer un alto en el camino y tener una idea de lo que propone Espert junto a su visión de la Economía.

Quien ha tenido la oportunidad de leer sus libros La Argentina Devorada y La Sociedad Cómplice, o sus columnas en La Nación y El Cronista, observara una tendencia a explicar el mal de Argentina con el Déficit Fiscal, y aunque en este punto inicial estoy parcialmente de acuerdo, considero que el Déficit Fiscal es una respuesta ex post de un desorden ex ante, que se encuentra en el manejo y configuración de la política monetaria que tiene el país. Esto no significa que esté de acuerdo con el Déficit, todo lo contrario, este monumental desajuste no permite tener bajos impuestos,  con mínimas regulaciones, estoy lejos de la estúpida y cínica idea de decir que un poco de déficit es bueno, dicha por ignorantes en materia económica tales como Cristina Fernández Kirchner, Axel Kicillof, entre otros políticos nefastos, pero aunque se elimine todo el Déficit Fiscal tal como lo plantea Espert esto no impide que deje de existir los ciclos económicos o que la economía Argentina tome un rumbo estable y de crecimiento sostenido.

La solución que  Espert propone para disminuir el Déficit fiscal radica en dos aspectos, el primero de ellos parte de una reducción del gasto público, que se implementaría inicialmente con una contracción del empleo público junto con una disminución de los subsidios económicos, y aunque esto ayudaría indudablemente al crecimiento de la economía, debido al aumento del flujo de ahorro,  para así aumentar el flujo de inversión acompañado de una eliminación de impuestos, el segundo aspecto, el manejo de la política monetaria con una flotación del dolar,  dejaría el camino llano a que gobiernos posteriores se verían tentados a volver a tener la típica expansión de crédito, de devaluaciones recurrentes y de un aumento de gasto público para crecimientos ficticios de corto plazo. Esto es clásico de un economista como Espert que no tiene o no comprende la teoría de capital y desconoce el impacto que tiene en las diferentes etapas del proceso productivo el desorden monetario, ya que si tuviera claro los conceptos más básicos no abogaría por un sistema de tipos de cambio flexible y de devaluaciones para aumentar la competitividad en los mercados internacionales, sin mencionar los errores imperdonables como decir que la inflación es el alza generalizado de todos los precios, eliminando la posibilidad de entender el papel fundamental que tiene la inyección del dinero en cada etapa productiva, llevándolo a una segunda equivocación, del dinero neutral, cuando es evidente que el dinero está lejos de ser neutral. Este error radica en la visión que tiene Espert de la Economía y de su análisis empirista, erróneo si se desea tener una respuesta a los diversos comportamientos económicos, ya lo decía Mises:

La ilustración proporcionada por la historia no sirve para estructurar teorías ni para predecir el futuro. Toda realidad histórica puede ser objeto de interpretaciones varias, de hecho, ha sido siempre interpretada de los modos más diversos[1]

Comenzare mencionando algunas de las incongruencias teóricas que he observado en este candidato, y explicare posteriormente porque estas mismas, no corresponden a un mercado libre; cabe aclarar que estas incoherencias radican por su posición frente a la política monetaria y no por su política de eliminación del déficit fiscal y el achicamiento del Estado. Es necesario que la Argentina tenga una modernización seria, esto significa hacer la tarea como corresponde, realizar un esfuerzo serio para detectar todos los gastos innecesarios, esto incluye el despido de trabajadores públicos, congelamiento de salarios de altos funcionarios, etc, puntos tal vez impopulares, pero se debe explicar que todo el gasto público sea cual sea, se financia con impuestos y si el sector privado (entiéndase como todo empleados, empleadores o desempleados) se ve ahogado por la actual crisis, esto es parte por el tamaño gigante que tiene el Estado Argentino, todos los recursos para financiar este gasto debe salir de algún lado, de algún bolsillo y no existe ninguna otra posibilidad de que el financiamiento lo paguemos cada uno de nosotros. [2]

Para ir hondando el error que conlleva a Espert a cometer  una falta de análisis economico, debo partir de una breve explicación de la teoría cuantitativa, desarrollada por Irving Fisher en The purchasing power of money en 1911, muestra que MV= PT, donde M representa la oferta monetaria, V se refiere a la velocidad de circulación del dinero, el número de veces que la unidad monetaria cambia de manos, P es el nivel agregado de los precios y T es el conjunto de transacciones. La idea de que , si V y T son constantes, un incremento de la masa monetaria provoca un aumento proporcional en el nivel general de precios, es una versión mecanicista que pretende demostrar la existencia de una relación directa y proporcional entre la cantidad de dinero en circulación y el nivel general de precios, pero este tipo de análisis conlleva a errores de planteamiento microeconómico y aunque parcialmente existe un fondo de verdad, al expresar la idea de que un incremento de la oferta monetaria tiende a hacer subir los precios, oculta el fenómeno más importante en un proceso de expansión crediticia, que es la distorsión en los precios relativos de los bienes económicos por lo que el dinero nunca es neutral[3], esto desbarata  la idea que tiene Espert del dinero neutral y del grave error de considerar que la inflación es el alza generalizada de los precios, comentada así en su último libro La Sociedad Cómplice.

Y no debemos mostrarnos sorprendidos por tales análisis que tiene este candidato, un liberal clásico, cercano a la escuela de chicago, donde considera que la inflación afecta de manera proporcional y uniforme a todos los sectores de la economía, por lo que no incide desajustando la estructura productiva, impidiendo ver los efectos microeconómicos de la expansión crediticia sobre la estructura de la producción, esto no debe confundirse bajo ningún sentido con la propuesta de Espert sobre lo que para el significa la industrialización por sustitución de importaciones, que claramente comparto.

De igual manera, así este candidato diera la sorpresa de ganar y llegar al sillón de Rivadavia, una de las peores instituciones que tiene un país, el Banco Central, no dejaría de existir, debido al que para Espert, el problema solamente radica en seleccionar un presidente competente para el manejo de tal institución, pero inclusive, el último responsable de la Gran Crisis del 2008 en los Estados Unidos, reconoce cual es el significado de tener una banca central y los graves problemas que conlleva seguir teniendo el ultimo bastión que tiene el Socialismo. En 1966 Greenspan había escrito un artículo titulado El oro y la libertad económica en el que describe las características del patrón oro clásico y el nacimiento de la Banca Central, este describe:

<<El abandono del patrón oro hizo posible que los políticos defensores del estado del bienestar usaran el sistema bancario como un medio para poder expandir el crédito de forma ilimitada…En ausencia del patrón oro, no hay forma de proteger los ahorros de la confiscación mediante la inflación. No hay reserva de valor segura. Si la hubiese, el gobierno tendría que hacer que su tenencia fuera ilegal, como se hizo en el caso del oro. Si todo el mundo se decidiese, por ejemplo, a convertir todos sus depósitos bancarios en plata, cobre o algún otro bien y después se negara a aceptar cheques como pago por los bienes, los depósitos bancarios perderían su poder adquisitivo y el crédito bancario creado por el gobierno carecería de valor para la compra de bienes. La política financiera del estado del bienestar requiere que no haya forma para que los dueños de la riqueza puedan protegerse>>[4]

El gran problema que tiene los actuales liberales y más aún, los liberales de Chicago, es la falta de comprensión del patrón oro y el significado que ha tenido para la historia económica, además desconocen la gran importancia que ha tenido los tipos de cambio fijos al momento de ponerles una camisa de fuerza a los políticos, ya que no podían realizar lo que mejor hacen ahora, devaluar, licuar deudas, inyectar dinero, perjudicando a gran parte de la sociedad debido a la inflación, la mejor descripción que he podido encontrar a este caso es la comentada por F. Hayek:  “Con la única excepción del período de doscientos años en que estuvo vigente el patrón oro, prácticamente todos los gobiernos de la historia han aprovechado su privilegio de emitir moneda para defraudar y robar al pueblo.”, con el abandono del patrón oro y el establecimiento de un sistema monetario flexible y completamente elástico basado en el dinero fiduciario que permite la expansión sin límite de los medios de pago hemos sufrido una de las mayores crisis de la historia.[5]

Los diferentes gobiernos  siempre desean hacerse con el monopolio de la emisión monetaria y controlar el valor de la moneda. La práctica de aumentar la base monetaria creando inflación es una constante para financiar diversos gastos estatales, si lo trasladamos al caso Argentino, este tipo de medidas, al controlar la emisión monetaria al deseo del gobernante de turno le permite financiar todo tipo de medidas populistas, como el auge de subsidios en plenas campañas electorales, aumento del empleo público, etc. La emisión de medios fiduciarios  provoca un periodo de auge económico, bien conocidos en años impares, ya que había más medios de pago en la economía, pero ese crecimiento era insostenible, no estaba basado en un incremento del ahorro.

Esto me hace preguntar, ¿Cómo un Economista con la talla de Espert desconoce estos principios básicos? Si la sostenibilidad de un modelo económico estable, tanto en lo fiscal y monetario conlleva a la eliminación del Banco Central ¿Por qué Espert no plantea la eliminación de esta institución?, ¿Desconoce por completo la teoría del Capital y el significado del dinero?, no existe justificación bajo ningún punto de vista que un liberal pretenda estabilizar una economía desconociendo principios básicos del que significa el libre mercado, del significado que tiene el dinero como institución y del problema real que tiene la banca central.

El dinero es un medio de intercambio común y generalmente aceptado que surge de forma espontánea en la sociedad, es decir, no es una creación del estado, sino que su origen se encuentra en la evolución natural del mercado. Como expresó Carl Menger en sus Principios de economía política en 1871: “El dinero no es una invención estatal ni el producto de un acto legislador. La sanción o aprobación por parte de la autoridad estatal es, pues, un factor ajeno al concepto del dinero. El hecho de que unas determinadas mercancías alcancen la categoría de dinero surge espontáneamente de las relaciones económicas existentes, sin que sean precisas medidas estatales”[6] Las funciones básicas del dinero son la de medio de cambio, depósito de valor y unidad de cuenta. Como depósito de valor se espera que el dinero mantenga la riqueza a lo largo del tiempo – esto ocurría con el patrón oro, pero no con las actuales divisas fiduciarias- y su función de unidad de cuenta se refiere al hecho de que los precios de los bienes y servicios están expresados en unidades monetarias permitiendo de esta forma el cálculo económico[7]

Pero lo que más llama la atención, no solo de Espert, sino de todos aquellos que se definen liberales, es su recurrente defensa de los tipos de cambios flexibles, siendo prácticamente enemigos o recelosos de los sistemas de tipo de cambio fijo, ¿Cuántas veces no hemos escuchado a Espert analizando la convertibilidad y la falla de esta, llegando a la conclusión de que el fracaso fue porque no se pudo devaluar? Reiteradas veces en sus escritos concluye que la solución a varios desequilibrios económicos es tener un dólar alto para ganar competitividad, erróneo en todo aspecto este tipo de conclusiones. Los tipos de cambio fijo disciplinan la política fiscal y crean estabilidad económica. Los países donde apelan a los sistemas de cambio flexible y que recurren a la devaluación no cuentan con los incentivos necesarios para realizar las reformas que llevarían a un crecimiento económico, como bien indicó Friedrich Hayek en su ensayo Monetary Nationalism and International Stability:

Mantener el valor del dinero y evitar la inflación demandan constantemente medidas demasiado impopulares para los políticos. Solo mostrando que el gobierno está obligado a tomar dichas medidas, los políticos pueden justificarlas ante la gente afectada. En la medida en que la preservación del valor externo de la moneda nacional se considera una necesidad indisputable, como es con los tipos de cambio fijos, los políticos pueden resistir las constantes demandas por créditos baratos, por evitar un aumento en los tipos de interés, por más gasto en “empleos públicos”, etc. Con tipos de cambio fijos, una caída en el valor externo de la moneda, o una salida de oro o de las reservas de divisas actúa como una señal que requiere una rápida acción gubernamental. Con tipos de cambio flexibles, el efecto de un aumento en la cantidad de dinero en el nivel interno de precios es demasiado lento para ser generalmente evidente o para acusar a los responsables de aquello. Además, la inflación de precios es normalmente precedida por un bienvenido incremento del empleo; puede ser bienvenido porque sus efectos nocivos no serán visibles hasta después de un tiempo. [8]

Y sin dudas podemos sumar a este análisis lo dicho por Jesús Huerta de Soto, cuando se refiere a los tipos de cambio flexibles:

“cuando llegaba una crisis, los gobiernos y bancos centrales invariablemente actuaban de la misma manera: inyectando toda la liquidez necesaria, dejando flotar a la baja y depreciando la divisa local, posponiendo indefinidamente las dolorosas reformas estructurales de liberalización económica, desregulación, flexibilización de precios y mercados (especialmente el laboral), reducción del gasto público y repliegue y desmantelamiento del poder sindical y del Estado del Bienestar”

La teoría de Hayek nos parece superior que la clásica distinción que aparece en los libros académicos entre la discrecionalidad o arbitrariedad de la política monetaria y la fijación de reglas monetarias claras[9],John Maynard Keynes defendió un sistema financiero en el que los bancos centrales tuvieran autonomía para gestionar, supuestamente de forma científica, las variables macroeconómicas (tipos de interés, tasas de cambio, oferta monetaria agregada, etc.). El economista inglés creía que los bancos centrales podrían actuar de forma contracíclica suavizando las fluctuaciones periódicas de la economía. Así, en época de depresión económica, cuando la demanda agregada estuviese estancada, el banco central tendría que adoptar una política monetaria expansiva disminuyendo los tipos de interés para generar actividad económica y reducir los niveles de desempleo al tiempo que se aumenta la producción. Por el contrario, en periodos de crecimiento de los precios y de la demanda agregada, el banco central tendría que intervenir subiendo los tipos de interés para evitar un proceso inflacionario[10]

Sin entender estos principios, no podríamos realizar los cambios y las reformas necesarias en el sistema financiero que permitirían después de décadas tener un crecimiento verdadero y sostenido. El proyecto distingue básicamente 3 puntos de gran importancia.

  1. El establecimiento de un coeficiente de caja del 100% para los depósitos a la vista y otros instrumentos equivalentes.
  2. la eliminación de los bancos centrales como órganos de planificación financiera ya que son los máximos responsables de la inestabilidad monetaria en el mundo.
  3. la eliminación de las leyes de curso legal o forzoso. Es decir, la reintroducción del dinero privado y la libertad de elección de moneda.

Estos puntos anteriormente mencionados,  Jesús Huerta de Soto los considera como un modelo ideal, pero posibilita otro tipo de medidas aunque las considera tibias, pero sostiene que ayudaría a ir a una buena dirección, estas son:

  1. Cumplimiento riguroso de un crecimiento de oferta monetaria, Tipos de cambio Fijo.
  2. El Banco Central se limita a proporcionar liquidez a los bancos con apuros.
  3. Separación radical de la banca comercial y de la banca de inversión ( Glass – Steagall Act de 1993).

Para finalizar, comparto las medidas de reforma estatal que propone Espert, pero considero que está lejos de entender las medidas de política monetaria que Argentina necesita y que brindarían la posibilidad de salir de una olla de presión y de medidas populistas, su falta de conocimiento o rigurosidad en el análisis monetario me hace pensar que no estaría bien enfocado y no darían la posibilidad de poner una camisa de fuerza clase política.

 

[1] La acción humana: tratado de economía, [1949] (2009), p. 37. Un análisis detallado de la relación entre teoría e historia se encuentra en su libro Teoría e historia: una interpretación de la evolución social y económica (1957

[2] Aunque mencione un Estado pagable, estoy lejos de pensar de que exista tal posibilidad, ya que la naturaleza del ser humano solo conlleva a aplicar el anarco capitalismo como el verdadero sistema de respeto de las libertades individuales.

[3]  Se recomienda leer la tesis Doctoral -EL IMPACTO DE LA DOLARIZACIÓN EN AMÉRICA LATINA: UN ANÁLISIS DESDE LA PERSPECTIVA DE LA ESCUELA AUSTRÍACA El concepto de dinero y los sistemas monetarios a lo largo de la historia, Autor: Miguel Ángel Echarte Fernández, Tesis Doctoral. Universidad Rey Juan Carlos, Director: Jesús Huerta de Soto y Philipp Bagus. Pag. 52.

[4] Véase El oro y la libertad económica. [1966], (2008)

[5] (Historia Económica Mundial: breve recorrido (2013), Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), Ecuador  )

[6] Véase Principios de Economía Política, [1871] (1996), p.232

[7] Tesis Doctoral, El impacto de la dolarización en América Latina: Un análisis desde la perspectiva de la Escuela Austriaca, por Miguel Ángel Echarte Fernández, Director: Jesús Huerta de Soto.

[8] Véase Monetary Nationalism and International Stability, Longmans, (1937), p.9.

[9] Tesis Doctoral, El impacto de la dolarización en América Latina: Un análisis desde la perspectiva de la Escuela Austriaca. P. 50

[10] Ídem P. 51

Author profile
ECONOMISTA

Colombiano de 31 años, vive en Argentina desde el 2010, estudiante de Economía de la Universidad de Buenos Aires, seguidor de la Escuela Austriaca, defensor de la libertad económica, promulga las ideas de autores como Mises, Rothbard, Hayek, Jesús Huerta de Soto, Hope, Escolásticos entre otros.

14 comments

  1. Carolina Sandizabal 4 marzo, 2019 at 16:26 Responder

    Pienso lo mismo, y quien halla leido algo de Mises o Hayek se habra dado cuenta que lo que dice Espert sobre la flotacion del dolar es una mentira y un error teorico.

  2. Alex 4 marzo, 2019 at 17:13 Responder

    Yo veo muchos integrantes del partido libertario que nunca han leido nada liberal, son liberales por moda, son ignorantes que le hacen un daño enorme a los libertarios enserio

  3. Juan Ibañez 5 marzo, 2019 at 07:13 Responder

    Me parece medio una parodia de la escuela austríaca. Decir que afirmar que la inflación es el aumento generalizado de los precios es un ERROR IMPERDONABLE es inaceptable. Una caricatura de la escuela austríaca.

  4. Gastón "Tucu" Gardella 5 marzo, 2019 at 07:57 Responder

    Soy Libertario, Austriaco, AnarcoCapitalista… coincido completamente con la base teórica del autor de este artículo. Veo también como única solución a los problemas del mundo, al ideario austrolibertario.
    Pero tengo un problema: Soy argentino, vivo en Argentina… Sí, está Argentina de los incontables partidos de izquierdas, con sus energúmenos que destruyen los espacios públicos, infectan de su podredumbre mental las universidades y escuelas. Esta Argentina postrada hace 80 años, arruinada mental y espiritualmente por el cáncer del peronismo. Peronismo que está en todas partes, se desparrama como un virus. 8 de cada 10 partidos políticos son peronistas. Esta Argentina violada por el Kirchnerismo, ultrajada a más no poder y encima ansiosa de poderla ver de nuevo a la violadora principal como presidente. Esta Argentina del fantoche Macrista, cobarde y peronista/socialista… que desperdició una oportunidad de oro para escapar o comenzar a escapar de la maloliente realidad Socialperonista que vivimos. Esta Argentina donde, ante la oportunidad de cambiar, comenzaron a salir dinosaurios conservadores, amantes de Generales asesinos, a criticar el supuesto progresismo de los pocos liberales que quedamos.
    Esta Argentina de liberales y libertarios de porcelana fina y delicada, que solo se exhiben en académicas vitrinas. Eruditos que se espantan por los alaridos e improperios de un peludo atrevido y un pelado corajudo. Liberales de papel crepé que prefieren apoyar a los cobardes del No-Cambio, antes que mezclarse con nosotros: los libertarios ordinarios y maleducados.
    En esta Argentina que acabo de describir… díganme ustedes ¿de dónde saco un candidato a la altura del púlpito liberal?
    ¿Se dan cuenta que no me queda otra que cerrar por un rato «Poder y Mercado», arremangarme la camisa y ponerme hombro con hombro con Jose Luis Espert? Sí, con Espert… el Chicago Boy. ¿Acaso de Chicago, no vinieron nuevos y mejores aires, por ejemplo al pobre Chile de antaño? ¿Acaso el aire de Chicago no es mejor que el del Calafate? Sería muy linda una brisa de la Viena Mengueriana… pero esto es lo que tenemos. Esto es lo que debemos hacer (por ahora).

    • Monica Ponce 25 julio, 2019 at 06:59 Responder

      Si votan a Espert, olvidense del aire de Chicago, porque vamos a caer todos como escupida en el aire del Calafate. Espert atrae votantes de Macri y de esta manera le asegura un triunfo seguro a Fernandez-Fernandez. Habría que ver cuales son las verdaderas intenciones de Espert.

  5. Manuel Villa 5 marzo, 2019 at 12:39 Responder

    Excelente articulo, muy teórico y lo que me encanto es que pone toda la bibliografia para uno poder leer mas exactamente los fragmentos que aparece. Yo tengo dos libros que hace referencia y los consulte y me ayudo ampliar el conocimiento. Felicidades.

  6. maximiliano 9 junio, 2019 at 07:46 Responder

    la crítica más que a Espert es a la escuela de Chicago y al monetarismo, recuerden que Espert está más cerca de Friedman que de rothbard así que sus medidas económicas siempre van a dejar disconformes a los aferreos austriacos.

    PD: Como vas a proponer un tipo de cambio fijo man jajaj, llegue acá por un tw de giaco así que voy a citar masomenos una frase de su acompañante de fórmula: «tocale a mí vieja si querés pero no me toques los precios»

    • Diego Macana 22 agosto, 2019 at 09:28 Responder

      Confundes patron fijo con cepo, es un grave error. Le recomiendo leer todo el estudio monetario de Hayek, Rothbard y Jesus Huerta de Soto.

  7. Monica Ponce 25 julio, 2019 at 07:06 Responder

    Como estudiantes de economia, les falta cintura política. Votar a Espert es otorgar ventajas a Fernandez- Fernandez, porque los votos a Espert salen de Macri. Eso equivaldría a asegurar nuevamente el triunfo del kirchnerismo en la Argentina. Espert no tiene ninguna posibilidad de ganar, su funcion es simplemente romper la polarizacion inclinando la balanza hacia uno de los dos polos.

  8. Mariano 26 julio, 2019 at 01:07 Responder

    Sin la existencia del BCRA no tendríamos tipo de cambio fijó sino de tipo flexible, este último es el verdaderamente liberal. Que otras naciones hayan emitido para generar liquidez teniendo el tipo flexible no lo vuelve el incorrecto. Además de que no se vuelve imposible la emisión teniendo un tipo fijo, incluso el patrón oro (Bretton Woods) el cual tampoco encaja muy bien en el sistema libertario. Rothbard reconocía la vulnerabilidad del tipo flexible pero también lo veía como el correcto para que la sociedad se regule sola, y está debilidad estaría eliminada una vez eliminado el Estado.

    • Diego Macana 22 agosto, 2019 at 09:31 Responder

      grave error, le recomiendo toda lectura sobre el estudio monetario que tiene Hayek y Jesus Huerta de Soto, sin contar el de Mises, despues de eso me dice cual sistema no corresponde a un sistema libertario o liberal, ya que en definitiva es una burrada pensar que el flexible va de la mano con un modelo liberal.

  9. Nahuel 14 agosto, 2019 at 16:20 Responder

    Tenés algún link para poder pegarle un ojeada a este texto?

    «Historia Económica Mundial: breve recorrido (2013), Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL), Ecuador «

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