Mises Report

Ensayo de Rowling destruye la ideología trans

Después del ensayo de JK Rowling que explica sus “razones para hablar sobre cuestiones de sexo y género”, las olas de insultos de los tolerantes, inclusivos y diversos no se han hecho esperar.

Una escuela en West Sussex ha abandonado los planes para nombrar una de sus casas pues “no desea estar asociada con estos puntos de vista”. Un asesor de la campaña de Elizabeth Warren la llamó “escoria completa”. Una escritora del New York Times ha dado a entender que ella es responsable de aumentar las tendencias suicidas en las personas con disforia de género. Miembros más jóvenes del elenco de Harry Potter, actores de talento mediocre que no estarían donde están si no fuera por Rowling han twitteado lugares comunes. Casi todos sus críticos han ignorado lo que ella realmente escribió. Y casi ninguno se ha comprometido con sus afirmaciones verificadas de ser una sobreviviente de abuso doméstico.

En su ensayo, Rowling proporciona “cinco razones” para estar “preocupada por el nuevo activismo trans y decidir que necesita hablar”. La primera es su actividad filantrópica, que “apoya proyectos para prisioneras y sobrevivientes de abuso doméstico y sexual”, además de financiar investigaciones médicas sobre la EM, “una enfermedad que se comporta de manera muy diferente en hombres y mujeres”. La segunda es que ella es una ex maestra y directora de una organización benéfica para niños, con un interés en la educación y la protección. El tercero es que, como una “autora muy prohibida”, está interesada en la libertad de expresión. La cuarta es una preocupación “por la gran explosión en mujeres jóvenes que desean hacer la transición”, especialmente porque ella misma no estaba contenta con su cuerpo en su juventud. Y la quinta razón es que, como sobreviviente de abuso doméstico y sexual,

Lo que queda claro al leer su ensayo es que ella ha hecho su tarea y ha seguido de cerca este debate durante los últimos dos años. Ella ha recogido testimonios de personas trans, especialistas, investigadores y mujeres preocupadas por “la forma en que un concepto sociopolítico influye en la política, la práctica médica y la protección” y, sobre todo, “un clima de miedo que no sirve a nadie, y menos a la juventud trans”.

Como los principales medios de comunicación tienen la intención de informar solo un lado de la reacción al ensayo de Rowling, he recopilado testimonios de aquellos que tienen preocupaciones similares y que están agradecidos con ella por tomar una posición.

Primero, las personas trans. Debbie Hayton, una mujer trans, me habló de la “necesidad de escuchar” a Rowling. “El activismo trans se ha excedido con demandas interminables, siempre tomando y nunca dando”, dijo Hayton. “Ha llegado el momento de detenernos y comenzar a pensar en los demás y en nosotros mismos”. Scott Newgent, un hombre trans, también me habló de su acuerdo. “La transición médica crea una ilusión del sexo opuesto y algunos encuentran consuelo en eso. Lo que no hace es cambiar la biología. No podemos llegar a un lugar en nuestra sociedad donde los sentimientos triunfan sobre los hechos, y eso es lo que está sucediendo actualmente en el debate transgénero”, dijo Newgent.