El socialismo lleva a la Tiranía

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El socialismo y el comunismo conducen a economías que tienen un desempeño bajo y la pérdida de la oportunidad individual durante generaciones.

Hay abundancia de evidencia anecdótica de que el comunismo conduce a la tiranía. Mencione los países de Corea del Norte, Cuba, la Unión Soviética, la China de Mao Tse Tung, Alemania del Este y Venezuela, e inmediatamente la mayoría de la gente piensa en una población reprimida, con casi ninguna oportunidad económica y nada de libertad política. Las palabras dictadura comunista son fácil decirlas como si ambas palabras han estado juntas por siempre. En efecto, con extrema ironía, el comunismo, ostensiblemente la forma más igualitaria de gobierno, en dos casos condujo a la forma menos igualitaria de gobierno: la realeza o la regla de una familia a lo largo del tiempo. La familia Kim en Corea del Norte y los Castro en Cuba han estado gobernando a sus países como reyes y reinas viejos durante algún tiempo.

Algunas veces se afirma que las personalidades involucradas condujeron hacia la tiranía, no hacia el comunismo o el socialismo. José Stalin, Mao Tse Tung, Fidel Castro, Erich Honecker y Pol Pot, todos, son mala gente, pero las personalidades en las alturas importan poco. Una vez establecida la forma comunista de gobierno, la tiranía es el único resultado, independientemente de cuál funcionario gubernamental de Juego de Tronos encuentre su camino hasta lo más alto. Examinemos los ligámenes de causalidad que hacen que el comunismo sea un infierno en vida, para la gente que tiene que vivir bajo él.

UN GOBIERNO QUE LE ESTÁ DANDO COSAS A USTED PUEDE QUITÁRSELAS

Las buenas noticias son que usted tiene derecho a vivienda, educación, cuido de la salud y alimentos. Pero, eso no significa que la gente no tenga que trabajar. El artículo 12 de la Constitución Soviética de 1936 rezaba que “La mano de obra en la URSS es una obligación honorable de cada ciudadano que está en capacidad, de acuerdo con el principio: ‘Aquel que no trabaja ̶ no come.’” Si usted persistía en exigir su derecho a no trabajar, terminaba en el gulag, así que, gracias a Dios, usted vive en una sociedad democrática de libre empresa.

El tema real que necesita enfrentarse aquí es que un gobierno que controla todo, puede aplastar la disidencia cambiando la situación económica de cualquiera que esté señalando defectos o que esté involucrado con la oposición. En una sociedad comunista, todos los empleos, todos los niveles de educación, la policía nacional, el sistema de medicina, el sistema judicial, el sistema electoral, las viviendas existentes, el sistema de distribución de alimentos y todas las formas de transporte, son controlados por el gobierno central.

Escriba un artículo con ideas acerca de cómo un funcionario del gobierno local está cometiendo un grave error (si es que puede encontrar una computadora en la cual escribirlo), y usted puede encontrar que su apartamento varió al peor disponible en una ciudad en donde usted no quiere vivir. Usted podría ser reasignado del trabajo para el cual se entrenó por años. Para aquellos de ustedes que piensan que el gobierno usa al sistema médico para promover sus propios intereses es un sueño enfebrecido de un libertario trastornado, me permito recordarles que los manifestantes de Hong Kong han desarrollado una red de medicina separada, en vez de usar los hospitales públicos.

EL SOCIALISMO Y EL COMUNISMO SON ECONOMÍAS MALAS QUE DEBEN SER PUESTAS EN PRÁCTICA POR LA FUERZA DEL GOBIERNO

Cuando la mayoría de nosotros hace una interfaz con el mundo externo, esperamos recibir el pago más alto posible por el trabajo que hacemos y, cuando compramos cosas, esperamos la mayor calidad al precio más bajo posible. La economía agrega esas tendencias personales de millones de personas en sociedades grandes y complejas y llega a unas pocas reglas sencillas que describen el comportamiento económico. La oferta y la demanda, el ingreso marginal y el costo marginal, la teoría del dinero, y la especialización y el intercambio, son, en realidad, simples reglas que toman en cuenta todas las acciones y habilidades de la gente y llega a una solución que balancea la ecuación global de la sociedad.

A los comunistas y socialistas no les gustan estas simples reglas de la economía y vienen con las propias, como “de cada cual, según sus habilidades; a cada cual, según sus necesidades” (sus necesidades son, generalmente, ilimitadas), las que entran en conflicto con la naturaleza humana. Cuando usted pone en práctica políticas que entran en conflicto con la naturaleza humana, usted tiene que utilizar la fuerza para echarlas a andar.

Un ejemplo de la economía socialista arbitraria es la intervención drástica del presidente venezolano Nicolás Maduro en las empresas de electrónica de Venezuela en el 2013. Básicamente, el gobierno de Venezuela arrestó a los gerentes de una cadena de tiendas de electrónica y obligó a la empresa a vender sus productos a precios menores. Unas pocas personas obtuvieron un televisor barato por una sola vez, gracias a la intervención coercitiva del gobierno, pero, puede apostar que, en Venezuela, cualquier posibilidad de adquirir productos electrónicos de calidad a un buen precio, hace mucho que desapareció.

Un ejemplo más grave de la economía comunista es la colectivización soviética de las granjas en la década de 1930. Todas las granjas de propiedad familiar en la Unión Soviética fueron convertidas en enormes granjas colectivizadas. Stalin le admitió privadamente a Churchill que murieron 10 millones de personas, ya fuera por hambre o por resistirse a la colectivización obligada de las granjas. En una dictadura comunista, cuando un líder se descarrila, no hay fuerzas moderadoras que logren un compromiso o que permitan la negociación de caminos alternativos para conducir a una sociedad hacia sus objetivos.

Toda persona que trabaja en una sociedad comunista es pagada por el gobierno y sabe que será pagada, ya sea que lo haga o no la organización para la cual trabajan para suplir bienes o servicios a los clientes. Esto es muy diferente de una sociedad en donde la mayoría de las empresas son privadas y los empleados saben que, si la empresa o parte de ella no vende los productos que pagan por los gastos de la compañía, perderán sus empleos. También, una sociedad comunista no tiene la competencia de empresas privadas que suministre los bienes y servicios mejorados, más baratos y de mayor calidad.

La productividad de una sociedad comunista es sólo una simple fracción de la productividad de una economía basada en el capitalismo y la libre empresa. La ética del trabajo se deterioró tan severamente en la Unión Soviética, que empezó a circular un dicho entre los trabajadores: “Ellos pretenden pagarnos y nosotros pretendemos que trabajamos”. Que durante generaciones una sociedad funcione a un nivel económico mucho menor a su potencial, es una pérdida que nunca podrá recuperarse.

LA POLICÍA LOCAL VERSUS LA NACIONAL

Un gran defensor de la libertad en Estados Unidos, que nunca goza de mucho crédito, es su departamento de policía local. Ellos hacen cumplir las leyes que a todos nos importan -asesinato, asalto, robo- pero no reportan más allá del alcalde de la comunidad o del supervisor del condado y son pagados con impuestos locales.

Las sociedades comunistas están muy recargadas en lo alto. Todas tienen departamentos de policía a nivel nacional, con nombres que suenan muy ominosos, que hacen cumplir la única ideología verdadera en todo el país. En muchos países comunistas, estas fuerzas de policía nacional ponen a miembros de familia a enfrentarse entre sí, al pedirles a niños que denuncien a sus padres si ellos dicen algo o hacen algo contra el gobierno. Una llamada telefónica sella su destino si usted es un disidente o un pensador independiente, que están cuestionando cómo el gobierno está haciendo las cosas.

Para pensar acerca de esto concretamente, imagínese a algún funcionario de alto nivel del gobierno en Estados Unidos dijera que otro partido político debía ser erradicado por la fuerza y puesto en prisión. Tendrían que lograr la aprobación de una ley y, luego, hacer que miles de departamentos de policía locales lo pongan en vigencia ̶ una tarea abrumadora. El poder descentralizado es un poder que defiende la libertad.

EL SOCIALISMO PUEDE CONDUCIR HACIA EL COMUNISMO

El socialismo es un comunismo light. Ellos creen en nacionalizar algunas industrias o importantes funciones sociales, pero no todas. Usualmente, los socialistas nacionalizan las empresas de servicios públicos, el transporte e industrias grandes que tienden a tener problemas laborales. Aquí, las personalidades involucradas importan mucho. Los gobiernos socialistas ya sea que respetan las reglas gubernamentales previas de elecciones libres, la separación de poderes y la elección individual, o bien promueven el control gubernamental de todo por parte de su partido político y terminan no permitiendo que haya partidos políticos o individuos disidentes.

Para entender si el socialismo conduce al comunismo, estudiaremos dos casos. El primer caso es Gran Bretaña después de la Segunda Guerra Mundial, cuando partidos socialistas fueron electos a cargos políticos nacionales. El segundo caso es Venezuela, donde Hugo Chávez fue electo presidente en 1999, con base en un programa socialista.

Estos socialistas británicos de la posguerra lo tomaron muy en serio. Nacionalizaron el carbón, la electricidad, el acero y los ferrocarriles y establecieron el Sistema Nacional de Salud manejado por el gobierno para proveer el cuidado de la salud. Se permitió que granjas y comercios fueran privados y que el sistema electoral británico permitiera elecciones libres y justas. Después de varios años, la economía británica tuvo un desempeño pobre bajo el socialismo y el pueblo británico eligió a políticos que creían en la libre empresa y le dieron vuelta al estado de cosas. El socialismo no siempre conduce al comunismo y Gran Bretaña se echó para atrás ante el precipicio, al ver que la promesa socialista conducía a que todo mundo estuviera peor.

En Venezuela, los democráticamente electos chavistas presionaron por el control gubernamental y atrajeron agentes de la inteligencia cubana para que les asistieran en aplastar la disensión y controlar la población. Venezuela tenía un problema especial cual era que el gobierno trató de obligar a las empresas a vender los bienes y servicios incurriendo en pérdidas, puso en práctica controles monetarios draconianos y luego se sorprendieron cuando las empresas dejaron de operar. El resultado en Venezuela es que los almacenes no tenían productos en sus anaqueles, los hospitales no tenían medicinas o equipos que funcionaran y la gente común y corriente salió a buscar comida en los basureros. Diversas maniobras políticas se pusieron en práctica por los chavistas, la legislatura fue reestructurada, el poder judicial se llenó de partidarios y el sistema electoral fue comprometido.

En la actualidad, cualquier avenida política para cambiar al gobierno en Venezuela está cerrada y tienen la misma dictadura que caracteriza a las sociedades comunistas, a la par de una economía quebrada que funciona muy pobremente, incluso con base en estándares comunistas. Si usted quiere poner en marcha al comunismo, el gobierno empieza a producir en masa los artículos esenciales, pone en práctica el racionamiento y le hace un guiño a los mercados negros que emergen. En Venezuela, los socialistas se abrieron camino a través de la dictadura y la tiranía, y el resultado fue un derrumbe económico total.

LA MAYORÍA DE LOS POLÍTICOS USARAN EL PODER A SU DISPOSICIÓN PARA PROTEGER SUS INTERESES

Como dijera anteriormente, una sociedad comunista controla casi todo aspecto personal, educativo, político y económico de la sociedad. Cuando usted está ante un gobierno que tiene todas esas palancas de control, usted puede ser el más fuerte, el más malo, la persona más inteligente y, aun así, tener gente que está de acuerdo con usted ̶ y la oportunidad de cambiar a la gente a cargo del gobierno, es muy baja.

Una vez que el partido comunista, en algún país determinado, tiene el comando sobre todos los puntos de control, parece tener suficiente competencia para usar esa autoridad para permanecer en el poder. Alguien me contó un chiste en una ocasión, de que el comunismo es el Hotel California (Hotel California) de los sistemas políticos ̶ una vez que usted está dentro de él, usted nunca dejarlo. Pienso en los muy pocos casos en donde “el pueblo” derrocó a un gobierno comunista. Cuando un gobierno comunista se mueve hacia un espacio más abierto, una sociedad pluralista, es casi siempre porque la gente en la cúspide decide que el comunismo es una mala idea y que es el momento de avanzar.

Gorbachev abrió la puerta y el comunismo cayó en la Unión Soviética. Cuando el comunismo cayó en la Unión Soviética, los países de Europa Oriental, que tenían al comunismo impuesto sobre ellos, se deshicieron de su yugo. En China, la gente en la cúspide decidió permitir algo de empresa privada y la oportunidad para que el individuo floreciera, al tiempo que no cedió el control político.

A QUÉ SE PARECE UNA SOCIEDAD SALUDABLE

Una sociedad saludable proactivamente evita concentrar todo el poder y los recursos en un partido o persona. Esto es más que sólo tener múltiples partidos políticos y elecciones. Es la estructura deliberada de una sociedad en donde niveles de gobierno local, empresas privadas, instituciones educativas privadas o locales, organizaciones cívicas, sistemas judiciales y de policía, individuos con riqueza personal, entidades sin fines de lucro y organizaciones religiosas, actúan como freno sobre cualquier partido o persona que se descarrila e intenta poner en práctica una dictadura sobre la sociedad como un todo. Una sociedad saludable tiene empresas privadas que tienen que servir a los clientes para así permanecer haciendo negocios.

En una sociedad saludable, a los políticos se les da poder sólo en relación con su función: legislar, llevar a cabo los juicios legales y administrar una parte muy específica, bien definida, del gobierno. Los frenos y contrapesos con otras oficinas de gobierno son puestos en práctica para reducir aún más el poder de los funcionarios del gobierno. La próxima vez que usted se enoje con la persona a quien sus compañeros votantes eligieron para el cargo, recuerde que el gobierno limitado es la herramienta que hace que el líder pueda hacer pocas cosas que afecten su vida.

El canto de sirena del socialismo y del comunismo es atractivo. Tal vez está en la naturaleza humana que nosotros deseamos que, en todas las circunstancias, se nos cuide y de asegurarse que ninguna otra persona tenga circunstancias materiales mucho mejores que las de uno. Pero el registro es muy claro. El socialismo y el comunismo conducen a economías que tienen un desempeño bajo, la pérdida de la oportunidad individual durante generaciones, una igualdad puesta en práctica para todos los pobres, excepto para los funcionarios de tiempo completo del partido, la ausencia de innovación y progreso y una opresión política y religiosa increíble. La próxima vez que usted vote, mire más allá de los cánticos de sirena y vote por alguien que entienda de dónde es que, en realidad, proviene la libertad.

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