El socialismo infantil de Mario Bunge

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El problema de la demarcación o fijar límites entre la ciencia, metafísica, religión y pseudociencia, era el principal problema de la filosofía de la ciencia para Karl Popper, una larga tradición de pensamiento que incluye a Mario Bunge, con sus importantes aportes, nos iluminan el camino del pensamiento científico.

Fue Bunge quien caracterizó a la pseudociencia como un montón de macanas que se vende como ciencia, poniendo como ejemplos: la grafología, psicoanálisis, parapsicología, ovnilogía, homeopatía, etc., estas tienen algunas características comunes, como ser: crédula, dogmática, sin leyes generales, incompatible con principios generales de la ciencia, no interactúan con otra ciencia, rechazan la crítica, son fáciles, no requieren de un largo aprendizaje, se mantienen al margen de la comunidad científica. Siendo estas pseudociencias como las pesadillas, que se desvanecen a la luz de la ciencia, pero mientras seduzcan a los incautos son de gran provecho pecuniario para sus cultores, no es oro todo lo que reluce, dirá en ¿Qué son las pseudociencias?

Para el epistemólogo, el comunismo científico será pseudociencia pero el socialismo, no, es más, orgulloso se declarará socialista, su “tercer sistema” holista es parte de la “familia socialista”, entendiendo al socialismo como el sistema donde los bienes y las cargas, los derechos y deberes se distribuyen equitativamente, donde la “justicia social” se realiza plenamente, así lo explica en su ensayo: ¿Existió el socialismo alguna vez, y tiene porvenir?, argumentará que la “democracia socialista” es diferente a la socialdemocracia por ser moderna y racional, la primera.

La experiencia soviética “no fue verdadero socialismo” dice Bunge, como todo socialista que quiere escapar de la crítica y la refutación, en su ensayo: Hayek: ¿Economista o ideólogo?, explica: “la economía soviética no era auténticamente socialista, o sea democrática o auto gestionada, sino autoritaria: no había socializado sino nacionalizado los medios de producción. Peor: los había puesto a disposición del Partido Comunista, una casta privilegiada, omnipotente, incompetente y corrupta”, es más, Bunge observa logros del régimen soviético: 1. La transformación de una sociedad semifeudal en una potencia industrial, 2. Llevar la cultura moderna a las masas, 3. Disminuir las desigualdades de ingreso al nivel de Dinamarca y Japón, y la 4. Derrota del ejército nazi; ¿es verdad lo que estamos leyendo?, sí, todo eso está en su ensayo ¿Existió el socialismo..? Bunge: ¿científico social o ideólogo?, por el contrario, mencionemos: 1. Tener algunas industrias a costa de millones de muertos, no te hace una verdadera potencia; 2. El adoctrinamiento no es educación, menos alcanzar conocimiento científico, la “cultura moderna” no siempre trae cosas buenas; 3. Se disminuyó la desigualdad a condición de que la mayoría sea igualmente pobre; 4. El totalitarismo soviético fue infinitamente más sanguinario y cruel que el nazi, sólo que no hay películas que muestren lo suficientemente esa carnicería y se divulgue entre las masas.

Aunque no lo acepte Bunge, el socialismo como paso al totalitarismo, termina en una casta privilegiada que se aprovecha de los ingenuos utópicos que creen en las profecías de los charlatanes, esto lo sabían muy bien Karl Popper y F.A. Hayek, por eso son superiores en sus apreciaciones de filosofía política con respecto a las conclusiones del profesor.

Desde las cómodas aulas canadienses, el argentino aconsejará abrazar el socialismo auténtico, aquellas ideas pseudocientíficas que no aprueban la lógica ni la experiencia, esa pesadilla convertida en teoría utópica que rinde frutos económicos a intelectuales y políticos en países pobres golpeados por el socialismo real, en todas sus graduaciones.


Cortesía de VisorBolivia.com

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3 comments

  1. Eduardo Algrano 19 enero, 2020 at 03:51 Responder

    No sé a quién creerle más, a Mario Bunge, uno de los mayores genios de la humanidad o a un licenciaducho en derecho que se siente ALGUIEN

    • Carlos 28 abril, 2020 at 10:36 Responder

      Está claro que a Bunge. El representante del Instituto Panfletario de la Acumulación de Capital, ni tiene idea de historia, ni tiene modales algunos. Luego creerá que sus cuatro párrafos suponen un desarollo brillante en defensa de su dogma neoliberal.

    • GUSTAVO BENITEZ 5 julio, 2020 at 18:14 Responder

      al Doctor Rivas, sin lugar a dudas. Si tenés dudas, debe ser el barbijo, lo pusiste a la altura de la frente.
      Con bajarlo unos 5 cm vas a poder recobrar la visión. Saludos desde Rosario!!

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