Economía colaborativa: el presente que nos puede asegurar un mejor futuro

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“El laissez faire no significa: Dejen que operen las desalmadas fuerzas mecánicas. Significa: dejen que cada individuo escoja cómo quiere cooperar en la división social del trabajo; dejen que los consumidores determinen cuáles empresarios deberían producir.”

-Ludwig von Mises-

El ser humano, por naturaleza, siempre ha intentado buscar soluciones a los problemas que se presentan en su entorno, si bien no es perfecto el resultado, se llega a un punto en el cual, la sola acción, o ejecución de una idea, logra cambiar todo lo que pasa en su ambiente, desde su  lugar de origen, de una forma local, hasta un ámbito nacional. La base fundamental para que esto suceda son las libertades, y funciona de una forma más sensata y natural cuando el individuo puede tomar determinaciones sin necesidad de intervención estatal., Aunque no es de interés hablar sobre acción humana y el papel del Estado intervencionista, es importante resaltarlo.

Desde finales de los años 90 surge un movimiento que tuvo su “inicio”, gracias a la crisis financiera de 2008, este movimiento se basa fundamentalmente en un precepto, que muy bien lo explicó Rachel Botsman en su libro “what´s mine is yours”, si ese es nuestro precepto: “lo que es mío, es tuyo”.

El movimiento que ha tomado el nombre de “Economía colaborativa”, tuvo sus orígenes en pequeñas ideas, en pequeños momentos en que personas vieron una oportunidad de obtener ingresos, y aprovecharon uno de los grandes inventos que ha cambiado la forma de comunicarnos, se conoce como  “World Wide Web”.  

Uno de los mejores ejemplos se debe a  una simple falta de cupos en hoteles para una convención, donde a un grupo de personas se les ocurrió la idea de rentar habitaciones por medio de la web, y permitir que se conectarán varios individuos al tiempo, tanto para ofrecer el servicio, como para adquirir un lugar donde hospedarse, de esta forma nace “AIRBNB”, o también la creación de UBER, donde un simple Tweet (Figura 1.), dio inicio a esta aplicación.

Se podrían seguir dando ejemplos, pero mejor hablar de lo más impactante, y es la manera como grandes compañías han basado su modelo de crecimiento en la economía colaborativa, que tiene 3 características fundamentales.

  1. LA ADAPTACIÓN AL CAMBIO: Estas compañías son eficientes al adaptarse a las necesidades de las personas y las necesidades de la economía general.
  2. PERMITEN TRANSFORMAR PASIVOS EN ACTIVOS: muchos se han visto beneficiados por esto, ¿por qué?, Sencillo, normalmente nuestros carros, casas, o implementos que compramos como taladros, o herramientas, son bienes que, si bien los necesitamos, muchos de ellos no ponen dinero en nuestros bolsillos, únicamente generan gastos, quienes han aprovechado esta nueva tendencia, han logrado sacar provecho a esto ¿tienes una habitación en casa que no usas? ¿por qué no la pones en Airbnb y generas dinero con ella? ¿usas tu carro únicamente para ir al trabajo y gastas más en gasolina y en el mantenimiento que en transporte? ¿por qué no usar los ratos libres para solventar estos gastos prestando servicio en UBER? ¿tienes alguna herramienta que uses solo de vez en cuando, libros, dvd’s?, ¿por qué no crear una cuenta en swaptree e intercambiar este bien con personas que estén buscando lo que tú tienes y te pueden ofrecer algo que tú quieras a cambio?
  3. DINAMIZA LA ECONOMÍA: sí, la dinamiza, y bastante, estas compañías permiten a más personas tener más ingresos, y por teoría económica sabemos que si hay muchos consumidores, y personas activas económicamente, una nación puede ser próspera, si las personas no tienen empleo, pero tienen la posibilidad de ofrecer sus bienes o servicios mediante una de estas plataformas y generan ingresos, ¿quién gana?

Desde su creación, muchas compañías han tenido crecimientos impresionantes, a continuación, se muestran algunos ejemplos:  

  1. Bike Sharing: En sus primeras seis semanas, se realizaron un poco más de 500.000 viajes. (Barclays Cycle Hire)
  2. Zilok: el líder de intercambios “persona a persona”, desde su creación (octubre 2007, hasta el año 2010) tuvo un crecimiento del 25%.
  3. Bartercard: movió 2 billones de dólares en materias primas y servicios entre empresas, este fue el crecimiento entre los años de 2009 al 2008, el cual fue del 20%.
  4. Zopa: el primer mercado de prestamos “persona a persona”, se realizaron transacciones por más de 100 millones de libras entre los miembros, únicamente entre Marzo de 2009, y Marzo de 2010.
  5. Freecycle: se han “regalado”, o más bien, reciclado entre los miembros de la web más de 12.000 items.
  6. Whipcar: la primera red que te permite compartir el carro con tus vecinos, en sus primeros 6 meses tuvo un poco más de 1000 propietarios de vehículos compartiendo con sus conocidos.

Son muchos los ejemplos de compañías que se han creado basadas en una necesidad económica, y esto ha permitido que, las personas en esta “nueva economía” sean pequeños emprendedores. y “nueva economía”, así, entre comillas, porque se basa en algo que el ser humano ha realizado toda su vida, el intercambio, el trueque.

En conclusión se puede observar en las siguientes imágenes, como la economía colaborativa permite tener acceso rápido a bienes y servicios,  sin necesidad de pasar por entidades centralizadas, sin necesidad, en algunos casos, de esperar más de unas horas, por eso, en esta nueva economía la moneda más importante es la confianza, esa que se genera día a día, con personas, empresas.

Los seres humanos, hoy confían más en la recomendación de un amigo, de un familiar, que en el comercial que pasan en la hora “prime” de la TV, o el que se escucha en la radio. Actualmente el acceso a Internet permite adquirir mayor información en tiempo real al momento de adquirir un servicio o un producto, es normal revisar las páginas que permiten saber sobre los servicios de alquileres de carros u hoteles, este es el factor confianza, la nueva nueva economía no se mueve en empresas, se mueve por las personas, por su actuar, por lo que ellos desean, ese es el cambio.

Señores: Economía colaborativa, No creo sea el futuro, es el presente, el presente que nos puede asegurar un mejor futuro.


1Tomados del libro “What´s mine is yours” Botsman and Rogers 2011.
2Imágenes tomadas de http://www.rachelbotsman.com.

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Vladimir Gutiérrez Fernández, es Economista de la universidad Santo Tomás de la ciudad de Bucaramanga, especialista en Gerencia de Exportaciones, diplomado en Mercado de Capitales, certificado como Auditor de Calidad, actualmente se desempeña como emprendedor y es docente en la universidad UNICIENCIA de la misma ciudad.

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