Alexandre Romanova septiembre 29, 2018

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Naturalmente, el articulo será largo y se extenderá por varias partes, pues hemos de armar una línea temporal en la cual recopilaremos cuáles fueron las causas del declive económico alemán después de la I Guerra Mundial, los antecedentes al régimen hitleriano y la posterior explosión de la deuda alemana bajo el régimen nacionalsocialista.

La retórica izquierdista por desvergonzada conveniencia o atrevida ignorancia calificó al III Reich como “Estado Capitalista de Excepción”

Pero, ¿qué es un estado de excepción?

Conceptualizado por el jurista y fiscal general del estado, Carl Schmitt

En este susodicho, se denomina estado de excepción a un régimen político facultado, sea por decisión unilateral o por concesión parlamentaria, para actuar con órdenes ejecutivas al margen del proceso legislativo, cosa que encaja perfectamente con el panorama político alemán de aquella época.

Pero no por esto, Hitler era un socialista de cepa pura; era capitalista en el sentido de que no existen economías “no capitalistas”. Ni siquiera la ex-URSS puede verse exenta de esto, pues todos usaban bienes de capital (maquinarias, herramientas e infraestructuras.)

Así que vincular a Hitler con el capitalismo también es una falacia, pues él mismo se consideraba anticapitalista. Usualmente esta afirmación es por ignorancia o una estrategia que pretende desprestigiar el capitalismo.

Por lo demás, Hitler era una persona totalmente ignorante en temas económicos.

Hemos de definir también, de qué clase de capitalismo estamos hablando:

Capitalismo de Estado: Sistema económico en el cual el Estado lleva a cabo una actividad económica comercial, con administración y organización de los medios de producción de manera capitalista, incluyendo el sistema de mano de obra asalariada y administración centralizada, actuando como una empresa capitalista más. China y España durante la época virreinal serían ejemplos precisos de éste capitalismo.

Capitalismo Mercantilista: El mercantilismo se da en el contexto en que las monarquías absolutistas tienen un papel protagónico en el proceso comercial (centralismo estatal), siendo altamente proteccionista, por lo que promulgaron leyes a favor del capitalismo mercantilista. El mercantilismo, como política económica, expresó los intereses de los comerciantes y del Estado nacional, y, por lo tanto, de los nobles que se habían agrupado en la corte alrededor del rey. España, Inglaterra, S.I.RG y Portugal serían exponentes clave.

Capitalismo Dictatorial: La dictadura capitalista consiste en un gobierno que accede al poder tras un golpe militar. Está apoyado por una oligarquía dominante, de carácter civil. Como excusa para tomar el poder se suelen poner argumentos como la recuperación del orden, evitar el comunismo o un nacionalismo ultramontano. Cuba, Venezuela y China son ejemplos precisos.

Capitalismo de Libre Mercado: El capitalismo laissez faire se caracteriza por contratos voluntarios en ausencia de intervención de terceros (como pudiere ser el Estado). Los precios de los bienes y servicios son establecidos por la oferta y la demanda, llegando naturalmente a un punto de equilibrio. Hasta el momento no hay país alguno que haya llegado al laissez-faire, pero los más cercanos son USA, Argentina con el modelo de Alberdi, Inglaterra, Nueva Zelanda, Australia, Austria, y los Países Nórdicos.

¿Por qué Hitler es más cercano a la izquierda que a la derecha?

Resaltemos que Hitler no era liberal. Por mucho el sistema liberal era ajeno a la concepción del estado de bienestar que aplicó durante su régimen, pues sentía un profundo odio por USA y los valores que esta nación representaba.

Cabe recalcar que no era un fenómeno puramente alemán, al igual que su antisemitismo.

En sus discursos apelaba constantemente a la unidad e igualdad del pueblo y siempre colocaba el énfasis en la comunidad.

He de resaltar y aclarar las medidas tomadas durante el régimen NS:

Reducido el costo del Gobierno, puesto que Hitler y los demás funcionarios no cobraban sueldo, los fondos se dedicaban a emprender grandes obras públicas para dar trabajo a los desempleados.

Esta medida es obviamente contradictoria; sabemos que la mayoría de corrupción en la obra pública es el mismo gobierno y fue por eso que países como Chile fueron a un sistema de iniciativa privada en el que el estado no toca un sólo dólar. No era necesario que los funcionarios cobraran sueldos, pues tenían el monopolio estatal del que podrían haber sacado bastante provecho. De hecho Hitler era millonario según ciertas fuentes (entre ellas RT quienes hicieron un corto artículo respecto al tema). Tras su llegada al poder en 1933, el comandante tomó la decisión de donar su libro Mein Kampf a todos los recién casados. El gobierno, entonces, tenía que pagar para adquirir las copias de la obra literaria y también distribuirlas. Esta fue la artimaña que hizo millonario al dictador.

Hitler llegó a ganar hasta 1 millón de marcos al año tan solo en derechos – y no pagaba ni un solo centavo de impuestos. Hasta 1945, se donaron más de 10 millones de ejemplares. Cobraba a los organizadores por sus discursos durante eventos públicos, se apoderaba en secreto de fondos recaudados en sus mítines, canalizó millones hacia sus cuentas personales gracias a las regalías que le había pagado el Estado por su ‘obra maestra’ ‘Mein Kampf’. También cobraba regalías por el uso de su imagen, principalmente en los sellos. En el momento en que ocupó el puesto de canciller en 1933, Hitler debía al presupuesto estatal unos 3 millones de dólares en impuestos evadidos. Muy poco después se decidió en silencio que los cancilleres gozarán de exención fiscal.

2. La agricultura, siendo la base de la economía, recibió apoyo decisivo con diversas medidas y pudo incrementar la producción de víveres para no depender de importaciones extranjeras.

Esta medida hubiera funcionado unos cuantos años, pues un país no vive solamente de la agricultura. Es simple: el ejemplo argentino, si bien es cierto fue lo que los catapultó al éxito, fue lo que también los liquidó. Pues su economía sólo se centró en ello mediante un modelo agro-exportador. Una economía para mantenerse operante por siglos debe abarcar múltiples sectores, cosa que hacen por ejemplo, los estadounidenses.

3. Era obligatorio que la industria rebajara los precios de sus productos cuando se lograba disminuir el costo de tales o cuales materias primas (Insumos).

Sí, muy bien, entonces, ¿cómo fomentas la competencia? ¿cómo se puede obtener productos de mejor calidad si todos son lo mismo? ¿quién paga la diferencia entre uno y otro producto? Pues como bien se sabe, hay insumos de mayor y menor calidad, pero durante el régimen nacionalsocialista todo lo que se requería se le ordenaba a determinadas tiendas, a determinados Betriebsführer o los jefes de fábrica, y por supuesto, todo regulado y organizado por el estado.

4. Los líderes que se enriquecían con cuotas sindicales fueron reemplazados por “Tribunales de Honor”, que exigían cumplir sus deberes a Obreros y Patrones. El patriotismo se movilizó como un nexo de la solidaridad.

Pero, ¿quién supervisaba eso? El estado. No había libertad en la que uno podía hacer un chiste siquiera. Llegaron hasta el número de 5000 penas de muerte entre 1934 y 1945, algunas de ellas por terrorismo como fue el caso del comunista holandés Marinus van der Lubbe, pero otros casos como el de Marianne Elise Kürschner, fue decapitada por hacer un simple chiste. ¿Increíble no? pero los regímenes totalitarios nunca son lógicos. EAn la URSS de Stalin se castigaba con penas de 2 a 3 años de cárcel al que osara oír música de Elvis Presley o de algún músico que hubiese trascendido al huir del país.

5. Ese mismo nexo fue cultivado para acercar a la clase alta, la media y la baja, a fin de que la unidad de clases diera más fuerza funcional a la Nación. Solidaridad, no lucha de clases.

Pero, ¿quién es el estado para decir que yo tengo que acercarme a una clase u otra? El odio del gobernante por una clase determinada por su carácter ahorrativo, cautela, respeto a la monarquía y la conciencia de clase, no es justificación para empezar a chocarlos o mezclarlos entre ellos. Así sólo se fomenta el rechazo a aquella medida y las disidencias empiezan a aparecer. Literalmente Hitler al igual que Stalin, los quería hacer iguales a la fuerza: la solidaridad a punta de pistola no es solidaridad, es un robo.

6. Exención de impuestos a empresas que desarrollaran procesos técnicos de importancia nacional. Esto alentaba la inventiva. Se impulsó la industria química para producir sucedáneos de productos escasos.

Si leemos esto podríamos entender por qué este régimen logró sacarse rápidamente el desempleo de encima. Con un gobierno que incrementaba su gasto militar, era obvio que el empleo iba a abundar dado a la demanda y la poca oferta. Pero obviamente muchísimos de los insumos de guerra no se iban a obtener del suelo alemán, como por ejemplo la gasolina que después de Stalingrado el avance de las tropas rusas cortó el suministro de petróleo polaco y rumano a Alemania que representaba el 67,6% de sus importaciones y pasaron a cubrir las necesidades soviéticas. Una merma significativa que necesariamente iba a detener la maquinaria bélica alemana, pues además de ver disminuidos sus inventarios, enfrentaba cada vez mayores dificultades para transportar el combustible al frente de batalla.

7. Un sentido de solidaridad lograba que esto fuera aceptado, según el socialismo nacional. El gobierno de Hitler promovió un estado del bienestar cimentado sobre la creación de una seguridad social gratuita que actualmente se sigue usando, controlando el precio de la vivienda para que fuera asequible a todos los ciudadanos y gratuitas para los Obreros.

Singapur es la prueba de que entre menos regulaciones haya, mejores son los resultados. Además, demuestra que no es necesario un Estado de bienestar elefantiásico para que una población tenga una buena calidad de vida. En la actualidad el promedio del gasto público en los países de la Unión Europea es del 48% del PIB, mientras que Singapur destina a su Estado de bienestar solamente el 19%. ¿Acaso el singapurense promedio vive mal? Pues no: en realidad son de los que mejor viven en Asia (después de Hong Kong). Si nos fijamos en la Europa Nórdica, Finlandia abolió la educación privada, ya que esta era literalmente un lujo. La gente por pagar tantos impuestos, tenía que hacer uso de los “beneficios” que le daba el estado de bienestar sin poder aspirar a algo de más calidad. Como bien se sabe, no existe tal cosa como un “derecho gratis”; alguien más lo paga y usualmente son ineficientes en la práctica, dando pie a que comience ese círculo vicioso de querer más calidad e inversión en la educación pública. Esto da cabida a que el político te pueda meter la mano al bolsillo, mediante el alza de impuestos.

8. Se impulsó el empleo de pequeñas empresas mediante el préstamo crediticio sin interés, el cual al ser pagado al gobierno en moneda nacional, se destruía inmediatamente evitando así la inflación.

Claro, todo bien hasta que tocamos el punto del “no interés”. Recordemos que durante el régimen nacionalsocialista, el único emisor de moneda era el estado. Entonces, cada vez que no había interés pero sí había gasto público excesivo, el estado iba en pérdida. Menos dinero. Entonces ¿con qué subsanar lo que faltaba?

La respuesta era obvia: impuestos más altos y devaluación de la moneda.

En palabras de William Shirer:

“La impresión de billetes fue tan sólo uno de sus trucos. Manejó la circulación fiduciaria haciendo unos juegos de manos tan portentosos, que hubo veces en que economistas extranjeros llegaron a opinar que el marco tenía 237 valores diferentes…Su creación de crédito en un país que tenía poco capital líquido y casi ninguna reserva económica fue obra de un genio o – como dicen algunos – de un prestidigitador magistral”

9. Se creó una ley “Para la disminución del paro forzoso”, y se procuró empleo para los 6 millones de personas que estaban registradas en las oficinas del trabajo.

Ciertamente el paro afecta más al trabajador que al empleador, por eso en una sociedad de libre mercado se puede concertar el sueldo y si no gusta la cantidad, siempre se puede buscar otro. El régimen nacionalsocialista redujo el desempleo. De esto no hay duda. Pero a costa de que se necesitaba mano de obra para construir máquinas de guerra y sus suministros de carácter bélico, como tanques, cañones, armas, cuchillos, gasolina y diésel. Todo en favor de la guerra.

Después de finalizada la guerra, muchos alemanes quedaron en la mísera calle.

Hay que tomar en cuenta también que la economía nacionalsocialista era extremadamente intervenida por el estado (keynesianismo), basado obviamente en la “Teoría general del empleo, el interés y el dinero” (1936),en la que Keynes escribió un pequeño, pero no por ello menos interesante prefacio:

“La teoría de la producción global, que es la meta del presente libro, puede aplicarse mucho más fácilmente a las condiciones de un Estado totalitario que la producción y distribución de un determinado volumen de bienes obtenido en condiciones de libre concurrencia y un grado considerable de laissez-faire.”

Si Hitler hubiese sido un hombre de derechas, conservador y tradicionalista, habría tenido la amabilidad de volver a llamar al depuesto Kaiser alemán quien residía en Bélgica, pero no fue así, ya que Hitler tenía un proyecto refundacionista.

El historiador norteamericano John Lukacs explica el odio que sentía Hitler por la burguesía alemana y todo lo que esta representaba, esto es, su carácter ahorrativo, su cautela, su respeto a la monarquía y su conciencia de clase.

Lukács añade que dentro de Alemania, el enemigo más peligroso para Hitler eran los conservadores. En resumen, el hecho de que Hitler se mostrase como el gran enemigo del marxismo no lo convertía en un partidario acérrimo del capitalismo de libre mercado.

Además, como explica Lukács, tras el golpe fallido de 1923, Hitler se volvió más pragmático y optó llegar al poder por la vía legal y colaboró con aquellos sectores que aborrecía (como la Iglesia y conservadores alemanes).

Dedicado a mis amigos: Amadeo, Javier y Facundo, quienes me han inspirado y/o ayudado con datos extremadamente precisos para la creación de éste artículo.

Multi-instrumentalista, tenor amateur, emo/metalero por preferencia musical, lector empedernido, estudiante de derecho, euroescéptico, libertario minarquista en contra del aborto.
Extremadamente familiarizado con Argentina, militante del Partido Libertario Peruano.
Fan a morir de las armas, la carne, las mujeres y la libertad.
Católico, interesado en el Paganismo.

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