Defendiendo el Autómata

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Para referirme a un concepto más exacto de la definición clásica de autómata que daría el filósofo cartesiano René Descartes —quien entendía por autómata lo que se movía por sí mismo, incluyendo entonces, al hombre, animales e invenciones humanas— recurriré al diccionario de la RAE, este entiende por autómata:

  1. Instrumento o aparato que encierra dentro de sí el mecanismo que le imprime determinados movimientos. (Cursivas añadidas).
  2. Máquina que imita la figura y los movimientos de un ser animado[1]

Si me ciñera a la primera definición dada por Descartes implicaría que mi propósito sería defender humanos, animales y máquinas, no obstante, mi intención es defender exclusivamente este último, esos instrumentos o aparatos, en suma, máquinas o robots capaces de realizar actividades humanas.[2]

De seguro el título causa mucha curiosidad, ¿defender el autómata? ¿de quién? ¿tiene enemigos el autómata? ¡Sí! Una breve mirada en la web nos puede dar algunos indicios. Un artículo de The Guardian lo encabeza el siguiente título; “Los robots destruirán nuestros trabajos, y no estamos listos para eso”[3], en igual sentido el mismísimo Papa Francisco en la “Carta encíclica Laudato Sí” advierte sobre los peligros de que el «progreso tecnológico reemplace cada vez más el trabajo humano»[4] y, hasta podemos encontrar un sitio llamado “¿Tomarán los robots mi trabajo?”[5]Donde solo hace falta poner tu profesión u oficio para saber si estas en riesgo de ser reemplazado por un robot.

He consultado en dicha página sobre mi profesión, el derecho, según estiman, el nivel de riesgo es apenas de 3.5%, por lo que estoy “totalmente seguro”, no es así cuando pasamos a tareas que requieren más de labor física que intelectiva[6], para los pintores, el nivel de riesgo es de 75%, calificado bajo un; “los robots te están mirando” y para meseros, de un ¡94%! Enmarcado en un; You are doomed (Estás condenado).

¿Robocalipsis?

Aunque el propósito de los últimos años ha sido crear autómatas androides (Autómata de figura de hombre)[7], la fauna de autómatas que conviven con los humanos va desde un programa a un gigante brazo mecánico que ensambla autos.

De momento no hay indicios de una “rebelión robótica contra la explotación”, estamos todavía lejos de “Yo, robot” o de que se cumpla la premonición de Ghost In the Shell, donde una extraña entidad niega ser una IA (inteligencia artificial) y se considera un ser con “vida”, creado en el mar de la información, y con ello, como ser viviente, exige reconocimiento y asilo político.[8] Al día de hoy podemos estar más que tranquilos, los autómatas por ahora son solo sirvientes electrónicos:

“[…]trabajan veinticuatro horas al día, siete días a la semana, cincuenta y dos semanas al año, sin descanso para tomar café, sin vacaciones y sin chismorreos. Nunca piden bajas ni contestan al jefe (a menos que se les programe para ello), ni presentan demandas contra sus patrones.”[9]

La eficiencia del autómata que de sobrado conocimiento supera al ser humano lo convierte en un blanco, su triunfo sobre el hombre lo convierte en un peligro. ¡El autómata debe ser destruido! ¿Por qué?:

“Millones de trabajadores de oficina, ventas y servicios —en oficinas bancarias, aseguradoras, y de negocios en general— han perdido sus trabajos debido a los procesadores de palabras y otros autómatas relacionados con la oficina.

 […] Los nuevos robots suplantarán a los humanos en las fábricas de automóviles aún más de lo que ya lo hacen,”[10]

La cuestión es simple, ¡Cada vez que un sector del mercado se automatiza, miles y hasta cientos de miles de trabajadores se suman a las filas de desempleados y parados! Pero es en este relato donde parece que solo hay perdedores, veremos al final, se oculta un gran beneficio para la humanidad.

El punto es que cada día se prescinde más de trabajadores humanos, actualmente si necesitas de una traducción ya no es necesaria una persona en el proceso, tienes a tu disposición el traductor multilingüe de Google totalmente gratuito e instantáneo, igualmente, gracias al auto autónomo de Google ya no se va requerir de un conductor[11] y, por si fuera poco, en el 2012 la compañía global de medios Forbes, público un análisis sobre Apple escrito totalmente por un algoritmo.[12]

Neo-luditas

Los luditas fueron unos artesanos que a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX en Inglaterra, realizaron una serie de disturbios contra la introducción de maquinaria industrial (revolución maquinista) y agrícola, ya que sostenían que la introducción de estas tecnologías les quitaría empleo y, en el mejor de los casos reduciría notablemente sus salarios. Según cuenta la leyenda, el origen del término “Ludismo” procede de Ned Ludd, un aprendiz textil que lidero la lucha alentando la destrucción e incendio de grandes telares y fábricas.[13][14][15] En palabras de Walter Block:

“El ludita primigenio, Ned Ludd, realizó el primer ataque ludita, quemando telares mecánicos porque permitían a una persona realizar el trabajo de veinte. Sus intenciones eran buenas, pues, después de todo, ¿quién querría ver a diecinueve personas desempleadas, aún si ello implica que la vigésima aumente su productividad hasta igualar la del grupo entero trabajando con una tecnología inferior? Esto no sería más que una tragedia —a nivel económico, moral, espiritual, y social—.”[16]

El ludismo se fundamente en la idea de que el progreso económico —siendo disruptivo en sí mismo— trae consecuencias negativas para los trabajadores en todos los ámbitos de su vida, especialmente el económico, en forma de un menor salario, desempleo y, por tanto, menos pan en la mesa[17]. Un ejemplo de ello es la imprenta, dejó sin empleo a quienes producían libros copiados a mano, letra por letra, asimismo a quienes enseñaban la profesión de escribiente y, seguramente cayeron las ventas de productores de plumas, sillas y mesas donde por meses alguien sentado transcribía los libros. La productividad de la imprenta permitió producir más a menor precio, los libros copiados a mano no tenían modo de competir.

Ya ubicados en el siglo XXI, tenemos la transformación del libro físico en libro electrónico, ¡Todo gracias a Amazon! Los primeros puestos laborales que tienden a desaparecer son los de intermediario; publicista, distribuidor, vendedor en librería, etc. Del mismo modo que la imprenta redujo los costes en comparación con la copia a mano, el libro electrónico permite economizar los costes de impresión, almacenamiento y transporte de los libros físicos.[18]

El neoludita entonces, es el que guarda el sentimiento de los luditas del siglo XVII y XIX, es el que en nuestro siglo reclama que Gmail destruye el empleo de la mensajería, que la cámara digital acabó con los empleos que daba la cámara de film[19], que el computador destruye el empleo que proveía la máquina de escribir, y que los Smartphones destruyen los empleos de quienes producen calculadoras, relojes, cámaras, calendarios, etc.

Un fantasma recorre el mundo, el fantasma de los neoluditas. Los neoludistas son el mayor peligro para la existencia de los autómatas, son la barrera a un mayor progreso y bienestar para la humanidad.

El derecho al estancamiento

El mercado no es equilibrio, es un proceso siempre inacabado, lo único seguro del mercado es el cambio abrupto. El economista austríaco Joseph Schumpeter llamó a esto el proceso de destrucción-creativa[20], en el cual, las compañías más eficientes y previsoras seguían adelante y las que no lograban adaptarse y satisfacer a las masas desaparecían del mercado.

Si analizamos el alegato ludita y neoludita, vemos en común que su exigencia es tener una vida asegurada, donde no hay que hacer un esfuerzo extra o aprender algo nuevo.

Tal como ocurrió en la crisis financiera de 2008 donde la Reserva Federal (FED) rescató compañías ineficientes con dinero confiscado a sus ciudadanos[21], los neoluditas reclaman ser rescatados por el Estado en razón a su ineficiencia, se niegan a innovar, a emprender y a aprender una labor nueva.

De la misma forma en que compañías ineficientes exigen aranceles muy altos o hasta la prohibición de la competencia extranjera, presionando a sus compinches en Washington, los neoluditas reclaman, por un lado, impuestos muy altos para los autómatas, de tal modo que no sea rentable su uso, o, que las ganancias de los autómatas vayan a sus bolsillos en forma de una “renta básica universal”, esto es el equivalente a que la compañía ineficiente sea mantenida por la compañía eficiente. Y por el otro lado reclaman, la total prohibición de la competencia autómata, es decir, la expulsión de los autómatas del mercado.

Sea como fuere, las demandas de los luditas y neoluditas resultan inmorales e ilegitimas, en tanto que, son sustentadas en la fuerza, los antiguos luditas usaron la fuerza directa contra los autómatas, destruyéndolos e incinerándolos. Los neoluditas modernos usan la fuerza indirecta, exigiendo que sea el Estado quien use la fuerza contra los autómatas.[22]

Los beneficios del autómata

Es poco probable que alguien niegue que la introducción de máquinas en ciertas líneas de la economía no genere en un principio desempleo para los obreros que se desempañaban en esas actividades, ¡lo hace!, y muchos quizás tengan que aprender oficios nuevos, empero, debemos dar una mirada también a los beneficios.

En el caso antes de visto de la producción de libros, el resultado del avance tecnológico ha sido la creación de muchos nuevos empleos, los libros son más económicos y están disponibles para todos como nunca antes en la historia de la humanidad. En el proceso de destrucción-creativa desaparecen y nacen nuevos empleos. Debido a le revolución computacional hay empleos como, Diseñador/arquitecto web, community manager, ingeniero programador, coolhunter y una gran oferta de empleo para expertos en el manejo de big data, dataminning, neuromarketing y marketing digital, entre otros.

No puede saberse a priori los nuevos empleos que creará una nueva tecnología, pero sí sus efectos de acuerdo a las leyes económicas, la introducción de un autómata instantáneamente crea una demanda de mano cualificada para su mantenimiento y beneficia e impulsa a todo el sector económico que tenga relación con la producción de partes para la fabricación del autómata. La introducción de un autómata es el equivalente a una mayor productividad, con lo cual, se abarata el precio de los bienes y servicios, elevándose el nivel de vida en general al hacer el acceso a estos bienes más fácil para todos, por ejemplo, pensemos en lo sencillo que es actualmente adquirir un móvil comparado al lujo de magnates que solía ser hace unos años. Nuevamente el economista Walter Block:

“Una vez se temió que las hilanderías automatizadas provocarían el desempleo permanente de todo el sector de costura a mano, pero en vez de eso, el resultado fue la producción de ropa más barata y la aparición de más puestos de trabajo en fabricación de ropa. La primera generación de ordenadores amenazaba con crear un “ejército de parados” permanente entre los trabajadores de oficina, pero, en su lugar, compañías como IBM, Microsoft, Google y Yahoo, han creado millones de puestos de empleo a través de la economía, abaratando precios y aumentando el nivel de vida.”[23]

Con esto ya debe quedar claro el engaño de la “falacia de porción de trabajo” que sostiene que los empleos son limitados, como se ha visto, el empleo no es una porción fija, los empleos no se agotan, es un proceso en el que desaparecen y aparecen nuevos empleos[24].

Regresando a los autómatas, son estos los que liberan a los seres humanos de tareas pesadas, peligrosas y aburridas. Un autómata permite al empresario ahorrar más dinero, dinero que, en caso de invertirse, incentiva otros sectores y empleos en la economía, y, en caso de que decida ahorrarlo, a mayor dinero disponible, menores tasas de interés, con lo que hace posible mejores oportunidades de préstamo, inversión y empleo.

Cualquier compañía que genere buenos dividendos atrae la atención de otros empresarios, el sector de los autómatas no es la excepción a estos principios. Un éxito en el sector de autómatas atraería a otros competidores ansiosos de ganancias —lo que crea más empleo—, y el efecto de esta competencia por comerciar autómatas es igual a precios todavía más bajos para los consumidores, lo que en suma, aumenta el nivel de vida, dicho de otro modo, con la misma cantidad de dinero ahora adquieres más y puedes destinar el excedente a otras áreas de la economía —creando aún más empleo—.

Los autómatas no nos quitarán el pan de la mesa, traerán más panes, mejores y más baratos.


[1] Diccionario de Real Academia Española, definición de “Autómata”, disponible en:

http://dle.rae.es/?id=4TKy9Vs

[2] Diccionario de Real Academia Española, definición de “Robot”, disponible en:

http://dle.rae.es/?id=WYRlhzm

[3] Véase Shewan, D. (2017) “Robots will destroy our jobs – and we’re not ready for it” disponible en:

https://www.theguardian.com/technology/2017/jan/11/robots-jobs-employees-artificial-intelligence

[4] Escribe el Santo Padre Francisco (2015) “Carta encíclica laudato si”: “[…] la orientación de la economía ha propiciado un tipo de avance tecnológico para reducir costos de producción en razón de la disminución de los puestos de trabajo, que se reemplazan por máquinas. Es un modo más como la acción del ser humano puede volverse en contra de él mismo”. Disponible en:

http://w2.vatican.va/content/dam/francesco/pdf/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si_sp.pdf (p. 99).

[5] Disponible en: https://willrobotstakemyjob.com/

[6] No necesariamente una tarea de labor física será automatizada, como tampoco una intelectiva escapa a este proceso. La artesanía, que se pensaría que es fácilmente automatizable se encuentra totalmente segura y muchas labores que sobrepasan la capacidad de la mente humana, como procesar grandes datos, son desarrolladas por ordenadores, parece entonces, que lo más importante será la creatividad, sea cual fuere el campo de empleo.

[7] Lista de algunos autómatas:

Robot Panasonic Hospi en, http://news.panasonic.com/global/topics/2015/44009.html

Robot Pepper en, https://www.ald.softbankrobotics.com/en/robots/pepper

Robear en, http://www.riken.jp/en/pr/press/2015/20150223_2/

Care-O-Bot en, http://www.care-o-bot-4.de/

Wine Bot en, http://ag128project.blogspot.com.co/2013/12/wine-bot.html

El Bot de vivero en, https://www.therobotreport.com/harvest-automation-rolls-out-bots-for-nurseries/

[8] Véase Boku Nosekai (10 de enero de 2014) “Ghost in the Shell Scene 4 PROYECTO 2501 LA EXISTENCIA EN ESPAÑOL” Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=ZhhMRe3JCjY

[9] Véase Block, W. (2016) “Defendiendo lo indefendible II” Ed. Innisfree. Capítulo 10 “El Autómata”.

[10] Véase Block, W. (2016) “Defendiendo lo indefendible II” Ed. Innisfree. Capítulo 10 “El Autómata”.

[11] Véase Lex Davies (2017) “Waymo has taken the human out of its self-driving” Wired, consúltese en: https://www.wired.com/story/waymo-google-arizona-phoenix-driverless-self-driving-cars/

[12] Véase @. (2012) “Forbes Earnings Preview: Apple” Forbes, consúltese en:

https://www.forbes.com/sites/narrativescience/2012/04/19/forbes-earnings-preview-apple-2/#2c68344d6393

[13] Véase Ferrer, C. (2005) Ned Ludd, el fantasma” en Cabezas de tormenta. La plata: Terramar. (pp. 82-85).

[14] Véase Bastos, M. (2015) “El pensamiento político del ludismo contemporáneo” Instituto Mises, disponible en:

http://www.miseshispano.org/2015/03/el-pensamiento-politico-del-luddismo-contemporaneo/

[15] No hay certeza de la existencia de Ned Ludd, algunos dicen que fue un joven tejedor de Leidestershire, famoso por haber destruido maquinaria en el siglo XVIII, otros dicen que fue quien puso en marcha las revueltas en el siglo XIX, y otra versión nos dice que simplemente fue un seudónimo para despistar al enemigo de un radicalismo sin líderes, por lo mismo, nunca encontraron a Ned Ludd.

[16] Véase Block, W. (2016) “Defendiendo lo indefendible II” Ed. Innisfree. Capítulo 10 “El Autómata”.

[17] No debe confundirse la definición que se ha estado tratando de “ludita”, con el uso coloquial que se da al presente para referirse a alguien que no sabe manejar la nueva tecnología o se rehúsa a usarla.

[18] Para conocer a detalle este interesante caso y el respectivo ataque neoludita que actualmente sufre Amazon, véase: Lagreca, G. (2012) “Luditas del árbol muerto” Instituto Mises, disponible en:

http://www.miseshispano.org/2012/05/luditas-del-arbol-muerto/

[19] Este es el caso de la compañía de cámaras de rollo Kodak, que en el año 2012 presento bancarrota como resultado de las innovaciones y adaptaciones de Sony y Nikon con el comercio de la cámara digital. Cuenta Cáceres, Z. (2015) “Hackeando la ley y la gobernanza con ciudades startup”: “Tras su fundación en 1888, la Eastman Kodak se convirtió en la incontestable ganadora frente a sus competidores en el ámbito de la fotografía durante casi más de 100 años. Pero a principios del 2012, la misma compañía que una vez tuvo un valor capital de treinta mil millones de dólares y que daba trabajo a unos ciento cuarenta mil empleados, presentó la bancarrota.” Instituto Mises, disponible en:

http://www.miseshispano.org/2015/01/hackeando-la-ley-y-la-gobernanza-con-ciudades-startup/

[20] Véase Conway, E. (2014) 50 cosas que hay que saber sobre economía” Capítulo 36 “La destrucción creativa”. (p. 127)

[21] Véase Bermeo, J. (2017) “Crisis financiera y propiedad intelectual ¿Rand o Žižek? Instituto Mises, disponible en:

http://www.miseshispano.org/2017/04/crisis-financiera-y-propiedad-intelectual-rand-o-zizek/

[22] Para una refutación al ludismo desde la economía y la ética del Ludita véase respectivamente: Bastiat, F. (2009) “Obras escogidas” (2.ª edición) Unión Editorial. Capítulo 2. Lo que se ve y lo que no se ve, “VIII. Las máquinas” y Rand, A. (2009) “La virtud del egoísmo” Ed. Grito Sagrado. Capítulo 16 por Nataniel Branden, “El divino derecho al estancamiento”. (p. 173ss.)

[23] Véase Block, W. (2016) “Defendiendo lo indefendible II” Ed. Innisfree. Capítulo 10 “El Autómata”.

[24] Sobre un estudio documentado de la relación entre tecnología y empleo Véase Allen, K, (2015) “Technology has created more jobs than it has destroyed, says 140 years of data” The Guardian, disponible en:

https://www.theguardian.com/business/2015/aug/17/technology-created-more-jobs-than-destroyed-140-years-data-census

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Es el editor general The Mises Report y el anfitrión del podcast de the Libercast's show.

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