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Coronavirus: El reto económico para los mexicanos.

Hasta el día de hoy México se encuentra en una situación complicada al igual que la mayor parte del mundo por la pandemia llamada Covid-19, este virus además de traer un caos e incertidumbre en la población mexicana, está trayendo junto con él una desaceleración económica y una inevitable recesión.

Apenas el 2019 México cerró con un crecimiento negativo del Producto Interno Bruto de 0.1% lo cual implica una serie de repercusiones económicas y sociales, y que de acuerdo a diversos bancos e instituciones financieras prevén un crecimiento económico muy desolador para este 2020, Citibanamex  pronostica una caída de  -2.6%, Bank of América – 4.5%  mientras que  Barclays, JP Morgan y Goldman Sachs -2.0, -0.4 y -0.1% respectivamente, esto representa cientos de miles de empleos que no podrán producirse.

El comienzo de una crisis.

Desde este fin de semana muchos gobiernos municipales y estatales han tomado la determinación de cerrar bares, restaurantes, cines y gimnasios entre otros. Si bien es cierto esta medida es fundamental para que el virus no se propague, también tiene una afectación económica importante, no sólo para los empresarios sino para las personas que trabajan y reciben un ingreso directa o indirectamente.

Mientras pase el tiempo llegará el momento que México pase a la etapa 2 de la pandemia donde los contagios ya no sean por importación sino sean contagios comunitarios y se comience a establecer otras medidas. Hasta este lunes 23 de marzo hay ya 367 casos confirmados.

 

¿Qué pasará después?

Algunas empresas absorberán los gastos que representa mantener cerrado y continuaran con su mismo personal pagando esos salarios, pero otro sector importante de empresas no podrá mantener con empleo a sus trabajadores.

Las personas más afortunadas serán algunas trabajen en empresas sólidas y puedan tomar la determinación que sus empleados tomen la cuarentena desde sus casas realizando «home office», otras con empleos dependientes del Estado donde seguirán cobrando sueldo en la mayoría de los casos.

Sin embargo la otra cara es el gran número de personas que viven “al día” esas que la cuarentena no es una opción, como es el caso para las personas que trabajan en la economía informal, boleros, franeleros, vendedores ambulantes. Las afectaciones después serán en restaurantes, pequeñas tiendas, taxistas, cines, deportes y ni qué decir del turismo y todo lo relacionado. Esto nos afecta a todos.

China y Japón han podido afrontar esta crisis en buena medida por sus altas tasas de ahorro y su propensión a guardar gran parte de sus ingresos familiares, para el caso de México esto es  muy distante y muchas personas al no contar con un ingreso y suficientes ahorros, optaran por solicitar préstamos o comprometer sus bienes que han adquirido a largo del tiempo.

 

¿Qué debe hacer el gobierno?

Priorizar el gasto público, saber diferenciar lo urgente de lo importante, renunciar almenos temporalmente a  proyectos que aunque puedan ser importantes en la agenda política del gobierno actual como es el caso del Tren Maya, la refinería de Dos Bocas y el nuevo aeropuerto, la prioridad debe ser utilizar esos recursos en  medidas contra ciclicas que sirvan para contrarrestar los efectos de la crisis económica en la que estamos entrando.

Estas medidas deben ir encaminadas a la población más vulnerable, mediante transferencias principalmente e incentivos fiscales que generen una situación de cierta certidumbre ante las afectaciones a la economía y que después de que pase esta contingencia la economía pueda funcionar nuevamente.

En este momento la importancia debe radicar en la oportuna acción de las autoridades, la obediencia civil de la población mexicana ante las indicaciones y la solidaridad general ante la población más vulnerable, esta situación no tiene precedentes, el liderazgo y las acciones oportunas diferenciaran las secuelas que queden entre un país y otro.

 

Twitter: Alejandro Díaz