China triunfó sobre la pobreza gracias a la privatización

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China logró su milagro cambiando desde una economía controlada hacia una economía parcialmente de mercado, en donde la mayor parte de la propiedad es poseída privadamente.

En una entrevista reciente con The Hill, el contendor presidencial de los Estados Unidos, el senador Bernie Sanders, alabó a China, afirmando que la nación había logrado “progresar más en enfrentar la pobreza extrema que cualquier otro país en la historia de la civilización.”

La aseveración generó una serie de encabezados en medios orientados hacia la derecha, algunos de los cuales se burlaron del Senador de Vermont por alabar a China. Sin embargo, como muchos sin duda lo saben, el progreso de China en la erradicación de la pobreza extrema en décadas recientes, no tiene precedentes.

Tan recientemente como 1990, muestran los datos, un 66 por ciento de la población de China estaba viviendo en condiciones de pobreza extrema. Sin embargo, para el 2015, esa cifra se había hundido a menos de un uno por ciento.

“Ningún país en la historia registrada ha crecido tan rápidamente -y sacado a tanta gente de la pobreza- como China durante los últimos 30 años,” escribió el economista ganador del premio Nobel, Joseph Stiglitz, en La Gran Brecha.

Cómo China logró esta hazaña es una historia asombrosa y una que Sanders debería escuchar, si no es que ya lo hizo.

CÓMO CHINA ERRADICÓ LA POBREZA EXTREMA

La Revolución China de 1949 vio la creación de la República Popular China, bajo el líder comunista Mao Zedong. La economía china bajo Mao creció a una tasa inferior, en promedio, al tres por ciento anual, por casi tres décadas, destacando por el desastroso Gran Salto hacia Adelante, que vio a un estimado de 45 millones de personas asesinadas.

No fue sino después de la muerte de Mao en 1976, que pronto China tomó el primer paso en su milagro económico ̶ al abrazar los mercados. En 1979, China adoptó su “sistema de responsabilidad en el hogar”, el cual, por primera vez, le dio a los agricultores la propiedad de sus cosechas. Eso fue seguido por los líderes del partido comunista, que abrieron China a la inversión extranjera, redujeron los controles de precios y el proteccionismo y pusieron en marcha privatizaciones en masa de su economía.

Como resultado, el PIB de China aumentó, de menos de $150 miles de millones en 1978, a $8.2 millones de millones en el 2012, sacando a millones de ciudadanos chinos de la pobreza extrema.

En el 2005, el economista Fan Gang explicó en Bloomberg News cómo sucedió esto.

“La reforma más importante ha sido la privatización de las empresas estatales, dijo Gang, el economista más famoso de China. “El sector privado explica el 70% del producto doméstico bruto.”

LOS COMBUSTIBLES FÓSILES JUGARON UN GRAN PAPEL

A pesar de lo expuesto, esa no es la historia completa. Como lo observó el autor Bjorn Lomborg en The New York Times, la erradicación de la pobreza extrema en China se hizo posible gracias a un recurso importante: el carbón.

“Durante los últimos 30 años, China sacó de la pobreza a un estimado de 680 millones de personas, al darles acceso a la energía moderna, principalmente alimentada por el carbón,” indicó Lomborg. “Sí, eso ha resultado en una terrible contaminación del aire y un enorme incremento en las emisiones de gas invernadero. Pero, es una contrapartida que muchos países escogerían con agrado.”

La palabra contrapartida es importante y una que la reconocerán las personas que están familiarizadas con la economía. La gente y las naciones diariamente encaran contrapartidas, y las decisiones que toman todas ellas tienen costos de oportunidad, un valor que debe ser cedido a fin de adquirir o lograr algo más.

Si bien la economía de China puede ser más sucia que la de América del Norte y de Europa, sin combustibles fósiles nunca habría logrado erradicar su pobreza extrema. Esa es una contrapartida que la mayoría de la población china con gusto tomaría.

UNA PALABRA FINAL

Los políticos están en lo correcto al criticar a China por su ausencia de libertad política. No obstante, China se merece el crédito de poner en práctica reformas de mercado, que han sacado a cientos de millones de la pobreza extrema.

Sin embargo, no debemos olvidar la historia verdadera. China logró su milagro al variar desde una economía controlada a una economía parcialmente de mercado, en la cual la mayor parte de la propiedad es poseída privadamente.


Traducido por Jorge Corrales Quesada. La fuente original se encuentra aquí.

 

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