John Alejandro Bermeo febrero 16, 2019

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Ante una sociedad industrial distinta a la que Marx conoció, también la situación económica y el bienestar del proletario ha cambiado.

Ante un proletario que ya no quiere hacer la revolución.

Ante un proletario que tiene mucho más que perder que sus cadenas.

Ante un proletario que vive mejor que un rey de hace 500 años.

Ante un proletario que fue integrado y absorbido por el sistema.

La izquierda perdió a su sujeto de cambio histórico.

Sin sujeto revolucionario la izquierda ya no tiene quién haga su revolución.

En palabras de Marcuse:

«La realidad de las clases trabajadoras en la sociedad industrial desarrollada es algo que hace del proletariado de Marx un concepto mitológico» (El hombre unidimensional).

El capitalismo con sus bienes y servicios desproletariza y aburguesa a los trabajadores.

El capitalismo está completamente integrado en la conciencia de los trabajadores.

Ante tal situación, la izquierda adopta y crea todo tipo de oprimidos, minorías y marginados.

Feministas, homosexuales, negros, minusválidos, inmigrantes, refugiados e indígenas conforman a la nueva clase proletaria.

Estos grupos de identidad vienen a cumplir el papel de chivo expiatorio para darle poder a la izquierda.

Sin el proletariado clásico decimonónico la batalla no se da al nivel de lo económico sino de lo cultural.

Pasamos de un marxismo economicista a un marxismo cultural.

Ahora la estructura económica es sombra de la superestructura (ideas,valores, tradiciones, etc). Marx puso a Hegel patas arriba pero Gramsci y la Escuela de Frankfurt puso patas arriba a Marx

La izquierda cultural o neomarxista busca lograr hegemonía cultural, para subvertir el sistema desde lo ideológico a lo material.

El cambio del sistema reza así: cambia la superestructura y el resto se dará por añadidura.

Pero sumar minorías no crea una mayoría. Esta esta es la debilidad de la Nueva Izquierda.

Si algo es peor que una dictadura de las mayorías es una dictadura de las minorías.

Libertarios y conservadores deben aliarse y trabajar juntos, por sus libertades, valores, tradiciones e identidades que la izquierda pretende «vaciar» y «deconstruir»

Ya lo diría Agustín laje, «deconstruir significa destruir».

Tenemos que dar una batalla cultural, en la superestructura.

Es el Director de The Mises Report y el anfitrión del podcast de the Libercast's show.

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