Alvaro Uribe Velez características de su gobierno

Uribe, el gran embuste: antiliberal y estatista

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Lo que ha dejado al descubierto todo el siglo XX es el crecimiento e insaciabilidad del Estado de Bienestar, Estado Social de Derecho o Socialdemócrata, llamado hoy en Colombia Estado Comunitario, que deposita su “eficiencia” en la obtención de dineros despojando a la población a través de los llamados impuestos y endeudando a la nación. Este Estado “Benefactor” con su ilusoria “justicia social” pretexto “altruista” del robo realizado por un grupo sinárquico que se hace llamar el Estado, es la nueva religión política cuyo leitmotiv es la subordinación de la economía, lo que incluye la propiedad privada, a los fines estatales. Como es bien sabido, quien controla la vida económica controla la vida humana. Afirma Dalmacio Negro que “los sistemas de control del Estado de Bienestar acaban con la independencia económica general, que queda limitada en la práctica a su nomenklatura, los grandes capitales y los amigos del poder: “la sociedad política” que se constituye en torno al Estado”. Con la ayuda de la informática y del terror de sistemas fiscales policíacos, que presuponen que todo es propiedad estatal, desde el dinero y el trabajo, se vigila y controla severamente la vida de los individuos, convertidos de esta manera en siervos del Estado, obligados a compartir con él sus bienes y las rentas de su trabajo.

El Estado de Bienestar o Estado Comunitario, “no aspira al despojo extralegal, sino al legal, haciendo como todos los monopolizadores del mundo, que procuran convertir la ley en instrumento suyo”; así, y con la coartada falaz de la “distribución equitativa”, encubre su naturaleza criminal expoliadora. Este Estado sobrepuesto a la sociedad hace que sus ciudadanos tenga que vivir para él. Por tanto, allí donde se da, presenciamos el fin de verdadero liberalismo, es decir, el fin de la libertad individual y sus corolarios: la libertad económica, la propiedad privada y la sociedad libre y, en consecuencia, la consolidación de la sociedad de masas, subyugada y alienada.

Alvaro Uribe Velez características de su gobierno

En relación con la expoliación oficial, el economista de la escuela austríaca Murray Rothbard, explica: “A lo largo de la historia, grupos de hombres se dan a sí mismos el nombre de “el Gobierno” o “el Estado” han intentado (generalmente con éxito), hacerse con el monopolio coactivo de los tableros de mando de la economía y la sociedad… Sólo el Estado consigue sus ingresos mediante coacción… Es una apropiación coactiva de las propiedades de los moradores (o súbditos) del Estado… Si los impuestos son obligatorios, forzosos y coactivos y, por consiguiente, no se distinguen del robo, se sigue que el Estado, que subsiste gracias a ellos, es una organización criminal, mucho más formidable y con mucho mejores resultados que ninguna mafia “privada” de la historia”. El Estado de Bienestar o Estado Comunitario, por su carácter mafioso y esquilmador, se ha convertido en el sepulturero de la iniciativa individual, de la creatividad y de la productividad, arruinando día a día a las naciones donde dicho Estado existe.

En Colombia, poco antes de ser presidente, Álvaro Úribe Vélez le confesó sin ambages a la periodista Patricia Lara, su convicción antiliberal, estatista: “Participo de los objetivos de la socialdemocracia… Soy amigo de la intervención del Estado”. Por ello uno de los puntos medulares de su programa de gobierno se llama “Hacia un Estado comunitario”. Hoy, según la Economist Intelligente Unit (del grupo de la revista The Economist), el Estado presidido por Uribe Vélez “aplica una de las tasas de impuestos más elevadas de las Américas”. Esto quiere decir que en la actualidad el Estado colombiano es uno de los que más roba y avasalla a sus ciudadanos.

Publicado en El nuevo Siglo el 2 de marzo de 2004.

Fragmento del Libro Uribe, el gran embuste: bitácora de una traición.

Autora: Diana Duque Gómez.

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Es el editor general The Mises Report y el anfitrión del podcast de the Libercast's show.

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