¿Alguna vez se ha intentado el socialismo real?

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Por: Bryan Caplan

Considere este par de coplas:

Copla #1: “El socialismo ha fallado.” “No, el socialismo real nunca ha existido.”
Copla #2: “El libertarianismo ha fallado.” “No, el libertarianismo real nunca ha existido.”

En ambos casos, el objetivo de la primera cláusula es desacreditar un sistema económico.

En ambos casos, el objetivo de la segunda cláusula es proteger una idea.

Y, en ambos casos, la protección viene con un elevado costo intelectual: Usted se escapa de asumir la responsabilidad de fracasos en el mundo real, pero, también, pierde crédito por éxitos en el mundo real.

Y NIEGA QUE X REAL EXISTE

Estratégicamente, entonces, usted esperaría que los proponentes de puntos de vista con pocos éxitos y muchos fracasos, adoren la defensa del “X real”. En contraste, los proponentes de puntos de vista con éxitos amplios y pocos fracasos, lo usarán con mayor renuencia. Esta expectativa se confirma: Aunque ambos grupos es sabido que invocan la defensa del “X real”, es mucho más posible que los socialistas nieguen la relevancia de un socialismo que en la realidad existe, a que los libertarios rechacen la relevancia de un capitalismo que en la realidad existe.

Pero, el hecho de que un argumento sea estratégicamente útil (o dañino) para un movimiento intelectual, no dice nada acerca de su veracidad. Tal vez los socialistas se equivocan al evadir la responsabilidad por los fracasos de su sistema. Tal vez los libertarios se equivocan al querer llevarse el crédito por los éxitos de “su” sistema. ¿Cómo lo sabría usted?

Un enfoque sería dejar de lado al pensamiento binario -“real” o “no real”- y clasificar a los sistemas económicos existentes como un continuo [continuum]. Póngale al socialismo puro -el gobierno con propiedad total de los medios de producción- una medición igual a 0 y al anarco-capitalismo -plena propiedad privada de los medios de producción- una igual a 1. Los países con menos de 0.2, al menos se aproximan bastante al socialismo real; los países por encima de 0.8, al menos se aproximan al libertarianismo real.

Idealmente, usted podría tercerizar esto, por ejemplo al sistema de clasificación de Libertad Económica del Instituto Fraser. Pero surgen dos problemas. Primero, regímenes socialistas extremos, como Corea del Norte y Cuba, ni siquiera aparecerían clasificados, supuestamente debido a la carencia de datos oficiales confiables. Segundo, las clasificaciones están codificadas [top-coded] por un límite superior. Hong Kong obtiene la clasificación más alta, pero está muy lejos de ser una minarquía [un sistema con un gobierno mínimo], mucho menos un anarco-capitalismo.

En todo caso, los creyentes en la defensa del “X real” probablemente sólo disputarían acerca de la metodología. Suponga que Fraser le dio a Corea del Norte un 0.1 y a Hong Kong, un 6.0 Los libertarios entusiastamente concluirían: “El socialismo se ha tratado; el libertarianismo, no.” Pero, ¿quién más estaría de acuerdo?

¿QUIÉN TENÍA EL PODER REAL?

Desde mi punto de vista, el mejor enfoque es el histórico. Para afirmar si el “X real” existió alguna vez, usted tiene que encontrar creyentes disgustados de X, quienes eran, en algún momento, un movimiento alternativo sin poder alguno. ¿Por qué un movimiento alternativo? Porque eso demuestra que no estaban comprometiendo significativamente sus ideales para obtener el poder.

Después, usted tiene que encontrar el subconjunto de tales movimientos que subsecuentemente gobernaron un país. Luego, usted tiene que hallar un subconjunto de esos movimientos, que eran políticamente tan dominantes durante su reinado, que tenían muy poca necesidad de comprometerse con algún otro punto de vista. Finalmente, usted tiene que encontrar el subconjunto del subconjunto de tales movimientos que conservaron su dominio político extremo durante muchos años –tiempo suficiente para en la realidad implementar sus ideales.

De acuerdo con estos estándares históricos, el socialismo real se ha presentado docenas de veces. Observe a los bolcheviques de Lenin. Antes de la Primera Guerra Mundial, eran una banda de fanáticos socialistas sin poder alguno. Los compañeros socialistas a menudo los aborrecieron, pero a causa de su dogmatismo y crueldad, no por una ausencia de compromiso con el socialismo. Luego, una tormenta perfecta le dio a los bolcheviques el poder absoluto sobre Rusia –un poder que duró 70 años. Las historias acerca del origen de otros movimientos marxistas-leninistas triunfantes, calzan en el mismo molde, aunque los socialistas de los estados satélites del Soviet tuvieron que comprometerse con los socialistas de la propia Unión Soviética.

Y, con base en estos estándares, lamento decirles, el libertarianismo real nunca ha ocurrido. Sí, bastantes grupos libertarios logran convertirse en movimientos alternativos que se sienten avergonzados. Pero, ninguno de estos movimientos llegó a convertirse en algo más que socios pequeños de una coalición política más amplia. Reagan y Thatcher le dieron a unos pocos libertarios un lugar en la mesa del poder, pero aquellos difícilmente eran propiamente libertarios. Usted podría señalar a los Padres Fundadores de la Revolución de los Estados Unidos, pero incluiría a muchos mercantilistas y esclavistas. Incluso la Georgia post-comunista no califica.

La lección: Los socialistas son los dueños de los desastres del socialismo que realmente existió –y nunca debemos dejarlos que lo olviden. Los libertarios, sin embargo, no son dueños de los éxitos del capitalismo realmente existente. Estábamos al margen, tratando desesperadamente de darle un empujoncito al mundo en dirección de una mayor libertad. Pero son pragmatistas los que movieron los hilos que hicieron posible al mundo moderno.

 

 

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Es el editor general The Mises Report y el anfitrión del podcast de the Libercast's show.

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